Por Lucía M. Gómez

Las comidas de invierno suelen estar cargadas de hidratos y calorías, por lo que muchas veces son evitadas para no engordar. Sin embargo, hay algunas alternativas más livianas que sirven para combatir el frío al tiempo que mantienen una alimentación equilibrada.
Un ejemplo perfecto de este tipo de comidas es un guiso sin harinas ni almidones, pero igual de sabroso y rendidor que el tradicional.
Esta receta reemplaza los clásicos ingredientes por vegetales ricos en fibra y proteínas, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan combatir el frío comiendo más saludable. Además de ser bajo en calorías y sin harinas, es apto para celíacos (si se usan ingredientes sin TACC), alto en fibra y proteínas vegetales y liviano para la digestión.

Por si fuera poco, además de ser ideal para dietas de déficit calórico, es muy fácil de adaptar: se puede agregar carne magra, tofu o huevo duro para sumar proteína; o usar otros vegetales de estación como calabaza, brócoli o espinaca.