La advertencia de Elon Musk en el Foro de Davos: “La IA podría superar a la humanidad en cinco años”
El empresario, fundador de Tesla, SpaceX y xAI, aseguró que la combinación de una IA cada vez más accesible con una robótica extendida a gran escala podría desencadenar una expansión económica global sin precedentes.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos (Suiza), el empresario Elon Musk expuso una serie de proyecciones sobre el futuro de la inteligencia artificial (IA), robótica y economía global.
El fundador de Tesla, SpaceX y xAI sostuvo que los avances tecnológicos podrían transformar la sociedad en pocos años y abrir paso a un escenario de abundancia sin precedentes.
En diálogo con Laurence D. Fink, director ejecutivo de BlackRock, Musk afirmó que el ritmo de desarrollo de la IA es tan acelerado que podría superar la inteligencia humana individual antes de que termine este año o, como máximo, a finales del próximo.
Incluso proyectó que en un plazo de cinco años la IA podría alcanzar una capacidad intelectual superior a la de toda la humanidad en conjunto.
Según el empresario, la combinación de una IA cada vez más accesible con una robótica extendida a gran escala podría desencadenar una expansión económica global sin precedentes.
En ese escenario, explicó que la producción ya no estaría limitada por la escasez de recursos o de mano de obra humana, sino por la productividad multiplicada por la cantidad de robots disponibles.
Musk describió un futuro en el que los robots humanoides no solo transformarían industrias, sino que también redefinirían la manera en que se satisfacen las necesidades básicas.
A su entender, estas tecnologías permitirían cubrir desde tareas domésticas hasta el cuidado de personas mayores, reduciendo de forma significativa la dependencia del trabajo humano tradicional.
La presencia de robots humanoides y la longevidad humana
En ese marco, se refirió al desarrollo de Optimus, el robot humanoide de Tesla. Musk aseguró que ya realiza tareas simples en fábricas y que avanzará rápidamente hacia funciones más complejas.
También, expresó su expectativa de que estos robots puedan comercializarse para el público general cuando alcancen altos estándares de seguridad y fiabilidad, aunque algunas proyecciones internas y de analistas sitúan ese horizonte hacia finales de 2027.

El empresario también advirtió sobre los desafíos que acompañan esta expansión tecnológica. En particular, señaló que el suministro de energía eléctrica podría convertirse en un factor crítico, dado que los sistemas avanzados de IA requieren enormes cantidades de electricidad para operar centros de datos y chips de alto rendimiento.
En respuesta, subrayó la importancia de desarrollar fuentes de energía sostenibles y abundantes, como la solar, y mencionó ejemplos de rápida expansión de infraestructura en países como China.
Más allá de la IA y la robótica, Musk abordó otros temas de largo plazo, como la longevidad humana. Sostuvo que el envejecimiento podría ser abordable una vez que se comprendan sus causas fundamentales, aunque advirtió que detenerlo por completo no necesariamente sería positivo si conduce a un estancamiento social.
Aunque su intervención incluyó momentos de tono distendido, el mensaje central fue claro: la velocidad del avance en inteligencia artificial y robótica está desafiando las nociones tradicionales sobre el ritmo del progreso tecnológico y podría redefinir, en pocos años, la estructura económica y social a escala global.



















