No es Devoto: el barrio escondido de Buenos Aires que es un verdadero jardín y sus calles llevan nombres de flores
Este rincón se distingue por una identidad histórica muy marcada y un fuerte perfil residencial, atravesado por la vegetación, las calles arboladas y un diseño urbano pensado para promover la calma, el paseo y el contacto cotidiano con la naturaleza.

Más allá de la Ciudad de Buenos Aires, en el Conurbano existe un rincón que parece sacado de un cuento, donde la naturaleza se fusiona con el urbanismo y alcanza su máximo esplendor. Se trata de un barrio que hace verdadero honor a su nombre, con calles bautizadas con nombres de flores, plantas y aviadores.
Entre flores, plantas y aviadores: el barrio de Buenos Aires que es un verdadero “jardín”
Ciudad Jardín, en el partido de Tres de Febrero, se distingue por una identidad histórica muy marcada y un fuerte perfil residencial, atravesado por la vegetación, las calles arboladas y un diseño urbano pensado para promover la calma, el paseo y el contacto cotidiano con la naturaleza. El lugar cuenta con un trazado orgánico, circular e irregular de sus calles.
Uno de los rasgos más llamativos del barrio es la elección de los nombres de sus calles, señalizadas con carteles en tronco de madera. Muchas de ellas remiten directamente a flores o plantas, en sintonía con el espíritu verde del lugar, con ejemplos como De los Paraísos, De los Geranios o De las Margaritas, entre tantas otras.

Pero esa no es la única particularidad. Varias arterias y pequeños monumentos también rinden homenaje a figuras relevantes de la historia de la aviación. Un caso emblemático es Aviador Wernicke, la calle que conecta la plaza central con la estación Martín Coronado. Esta impronta aérea se explica por la cercanía del Colegio Militar, un espacio clave en la formación de las fuerzas armadas y, en especial, de la aviación argentina.
Además, el barrio conserva espacios cargados de historia, como El Palomar y el Ombú, escenarios clave y testigos de la Batalla de Caseros de 1852. A ese pasado se suma un fuerte espíritu artístico y musical, ya que fue cuna e inspiración de numerosos músicos y creadores, entre ellos Gustavo Santaolalla, los integrantes de Arco Iris, Ciro Martínez y Los Piojos, los miembros de Sumo, Ennio Iommi y el bailarín Jorge Donn, quienes encontraron en su paisaje una fuente permanente de inspiración.
Entre sus espacios más emblemáticos se destacan la Plaza del Avión, Plaza Plate, la calle De las Tipas, el Colegio Militar de la Nación, el Teatro Helios, el Boulevard San Martín, el Colegio Alemán, la heladería Auguri y la cervecería Tipas.

Historia de Ciudad Jardín Lomas del Palomar
Ciudad Jardín Lomas del Palomar fue inaugurada en 1944 y concebida como un proyecto urbano innovador para la época. Su impulsor fue el empresario de origen alemán Erich (Erick) Zeyen, quien llegó a la Argentina en 1929 con la idea de desarrollar una ciudad inspirada en el modelo de Ciudad Jardín propuesto por el urbanista británico Ebenezer Howard, que buscaba equilibrar la vida urbana con el contacto permanente con la naturaleza.
Hasta mediados del siglo XIX, la zona tenía un perfil marcadamente rural. Recién hacia fines del siglo XIX comenzaron a aparecer los primeros asentamientos estables, impulsados por la llegada del ferrocarril y el crecimiento de El Palomar. A comienzos del siglo XX, la instalación del Colegio Militar de la Nación y el desarrollo ferroviario terminaron de consolidar el área.

A través de su empresa FINCA, Zeyen llevó adelante un ambicioso plan de urbanización que contemplaba no solo la construcción de viviendas, sino también escuelas, clubes, iglesias, espacios verdes y servicios comunitarios, todos pensados a distancias caminables. El trazado respetó grandes áreas arboladas preexistentes y dio lugar a calles con abundante vegetación, muchas de ellas bautizadas con nombres de plantas.
El proyecto fue reconocido en 1943 por el urbanista Carlos María Della Paolera, quien lo destacó como la primera Ciudad Jardín de Sudamérica. Un año más tarde se mudaron los primeros habitantes y el barrio comenzó a crecer de manera sostenida, con una fuerte identidad residencial y comunitaria.

En abril de 1952, como ocurrió en muchas ciudades del país, el Concejo Deliberante de San Martín aprobó la redenominación del barrio como Ciudad Jardín Eva Perón. Sin embargo, en 1956, tras el golpe de Estado, el nombre de Eva Perón fue eliminado y el barrio recuperó su denominación original.
Con el paso del tiempo, Ciudad Jardín se consolidó como un barrio tranquilo, verde y de fuerte valor patrimonial. En 2019, fue declarado Área de Protección Urbana, con el objetivo de preservar su diseño original, su arquitectura y su espíritu de ciudad planificada en armonía con la naturaleza.
No es avenida Melián: la calle escondida de Buenos Aires que enamora con su túnel verde de ensueño
En pleno barrio de Belgrano, la avenida Melián es una de las más lindas de Buenos Aires gracias a su paisaje singular, marcado por el túnel verde que forman las tipas, las calles empedradas y las mansiones de estilo inglés. Y esa belleza tan particular se replica también en Ciudad Jardín, donde existe una calle en la que este árbol vuelve a ser protagonista.

La calle De las Tipas es una de las más emblemáticas de Ciudad Jardín Lomas del Palomar, en el Gran Buenos Aires. Se destaca por su entorno verde, sus casas bajas y una calma poco habitual en el ritmo urbano. Se trata de una zona residencial muy valorada, atravesada por tipas que forman verdaderos túneles naturales y le dan un aire pintoresco y acogedor.

Con apenas cinco cuadras de extensión, esta calle sorprende por su similitud con la avenida Melián, aunque se encuentra fuera de la Ciudad de Buenos Aires. Es un lugar ideal para recorrer a pie o en bicicleta, gracias a su atmósfera serena y a un paisaje que invita a frenar y disfrutar.


















