Un hotel con forma de serpiente sorprende dentro de un bosque de la Patagonia: la impresionante construcción que conecta con la naturaleza
Ubicado en Villa La Angostura, el proyecto se integra al paisaje a través de un diseño sustentable, materiales naturales y una propuesta que prioriza el descanso, el silencio y la contemplación por sobre el lujo tradicional.

La Patagonia argentina tiene un encanto capaz de cautivar a viajeros de todo el mundo gracias a sus paisajes de ensueño y aguas cristalinas. Sin embargo, más allá de sus maravillas naturales, también alberga construcciones singulares que invitan a una conexión profunda con la naturaleza.
En ese marco, un nuevo hotel ubicado en la ciudad de Villa La Angostura promete sorprender por su diseño poco convencional. La belleza del entorno inspiró a Nery Aimale y Sebastián Antich a desarrollar UMA, un proyecto hotelero innovador con una impactante forma de serpiente.
Los arquitectos describen el proyecto en su cuenta de Instagram (@horaciosardin) como: “Un gran cuerpo serpenteante se asienta cuidadosamente en los claros entre los fabulosos y añejos árboles como un animal gigante dormido en el bosque”.

El hotel se ubicará a 12 kilómetros del centro de Villa La Angostura y se proyecta como una construcción sustentable, pensada para integrarse y respetar el entorno natural. En conjunto con los estudios de arquitectura Del Puerto Sardin y Berson, sus creadores diseñaron una estructura zigzagueante, concebida como una serpiente que se va metiendo en el bosque y esquivando árboles.
Cómo será el hotel
El proyecto se desarrollará en un terreno de 3.739 metros cuadrados ubicado en el barrio Calfuco, un entorno privilegiado atravesado por un arroyo, rodeado de bosque nativo y situado a apenas 30 metros de la Ruta 40. La elección del lugar responde a la búsqueda de una integración total con el paisaje, priorizando el respeto por el entorno natural.
Uno de los espacios centrales del hotel será la terraza, concebida como un área multifuncional destinada al descanso, la contemplación y distintas actividades al aire libre.

A su vez, el spa ofrecerá servicios tradicionales como pileta climatizada, sauna seco, sauna húmedo y salas de masajes, pero también sumará una experiencia sensorial particular: una habitación con una gran piedra en el suelo y un sistema de caída de agua desde el techo, diseñado para recrear el sonido suave de una tormenta en medio del bosque.
En cuanto a las áreas acuáticas, el proyecto contempla dos piscinas. Una será cubierta, mientras que la otra será una biopiscina al aire libre. Esta última funcionará como un estanque natural con plantas y peces, pensado para regenerar el agua de manera ecológica mediante rocas y vegetación, sin el uso de productos químicos como el cloro.

El establecimiento contará con restaurante, terraza, spa y un total de 13 unidades de alojamiento. La apertura se realizará por etapas: durante 2026 se habilitarán el restaurante, el spa y cinco habitaciones. Ocho meses más tarde se sumarán otras cinco unidades, y la puesta en funcionamiento completa está prevista para el verano de 2028.
Con capacidad para alojar hasta 46 personas, el hotel ofrecerá cinco tipologías distintas de hospedaje: cuatro monoambientes pensados para dos huéspedes; seis dúplex con capacidad para cuatro personas; dos unidades de tres ambientes diseñadas para seis; y una casa del árbol, a la que se accederá por un puente colgante, destinada a dos personas.

Todas las unidades estarán equipadas con cocina propia y, al mismo tiempo, con servicios hoteleros. Como rasgo distintivo, las habitaciones no contarán con televisión. La propuesta apuesta a una experiencia más analógica y consciente, donde el protagonismo esté puesto en el entorno natural, las vistas al bosque y el uso de materiales nobles y revestimientos naturales que refuerzan la conexión con el paisaje.
Cuánto cuesta pasar una noche en el “Hotel Serpiente”
La tarifa inicial estimada será de 250 dólares por noche, un valor por debajo del que maneja Calfuco Wines, el otro hotel ubicado en el mismo barrio, donde una estadía ronda actualmente los 567.000 pesos por noche.
La inversión total del proyecto asciende a 3 millones de dólares y presenta una modalidad particular: no se comercializan unidades de manera individual, sino participaciones dentro del emprendimiento. A través de un fideicomiso, los inversores acceden a un porcentaje del negocio y a los beneficios que genere anualmente.
El desarrollo fue dividido en 100 participaciones, cada una equivalente al 1% de las utilidades del proyecto. El valor actual de cada unidad es de 39.000 dólares, con la posibilidad de ingresar desde media participación, cuyo costo ronda los 20.000 dólares. Hasta el momento, ya se colocó el 59% del total del emprendimiento.



















