La isla con forma de pez que sorprende en Europa.
La isla con forma de pez que sorprende en Europa. Foto: Instagram @robertklaricphoto

A simple vista parece un dibujo de la naturaleza. En el mar Adriático, frente a la costa de Croacia, hay una pequeña isla con una gran particularidad: tiene forma de pez. Se trata de Otok Gaž (Isla Gaž), un islote deshabitado que forma parte del Parque Nacional de Brijuni, cerca de la ciudad de Pula, y que con los años se convirtió en una de las curiosidades geográficas más llamativas de Europa.

La forma de pez no es solo una anécdota: es tan perfecta que inspiró el logo oficial del Parque Nacional de Brijuni, un área protegida conocida por su biodiversidad, sus paisajes vírgenes y su fuerte valor histórico. Gaž es una verdadera joya natural, pero no funciona como destino turístico tradicional: no tiene playas equipadas, servicios ni acceso público.

Otok Gaž, Croacia. Foto: Instagram @ve.drone

Una isla para mirar, no para pisar

Otok Gaž se visita principalmente desde embarcaciones privadas o excursiones náuticas, que permiten rodearla y apreciar su silueta desde el agua. Sus alrededores se destacan por aguas cristalinas, ideales para observar fauna marina, pero no está permitido desembarcar. Esa condición la mantiene prácticamente intacta, lejos del turismo masivo.

Con una superficie de unos 62.500 m², una costa de 1.128 metros de longitud y una altura máxima de unos 15 metros, su aspecto compacto y redondeado la convierte en un mundo insular en miniatura rodeado del azul intenso del mar.

Su característica más llamativa es su forma natural, similar a la de un pez, claramente visible desde el aire o en ángulo recto desde el mar. Este contorno inusual, combinado con la ausencia total de edificios y playas, le da a Gaž una impresión claramente limpia y gráfica en el paisaje marino.

Otok Gaž, Croacia. Foto: Instagram @robertklaricphoto

Durante el siglo XX fue residencia de verano de Josip Broz Tito, líder de la ex Yugoslavia, quien recibió allí a figuras internacionales como Elizabeth Taylor, Richard Burton y líderes políticos de todo el mundo.

En el centro del islote se encuentran los restos de una estructura residencial mucho más grande con su propia cisterna, todo ello rodeado por un enorme muro de piedra seca de aproximadamente 80 × 70 metros, que alcanza una altura de 4 metros en algunos tramos.

Este rectángulo de piedra domina la pequeña isla e indica que se utilizó mucho más intensamente en el pasado, aunque hoy en día Gaž está completamente abandonado a la naturaleza. No tiene habitantes, ni guardas, ni ningún propósito activo, lo que precisamente le da esa sensación de naturaleza salvaje y de total aislamiento.

Como parte de una zona protegida del Parque Nacional, Gaž se disfruta mejor como un destino de “mirar pero no tocar”. Es perfecto para quienes disfrutan de la observación tranquila, la fotografía y la idea de una formación rocosa salvaje e intacta en medio de un paisaje marino cuidadosamente preservado. Una visita típica es muy corta y suele formar parte de una excursión en barco de medio día o de un día completo por Brijuni, donde Gaž es una de las varias paradas panorámicas de la ruta.

Otok Gaž, Croacia. Foto: Instagram @robertklaricphoto

Otras “islas con forma de pez”

Aunque Otok Gaž es la más conocida por su forma real y permanente, no es la única curiosidad del planeta. En Bolivia, por ejemplo, la Isla del Pescado, en el Salar de Uyuni, parece adquirir forma de pez cuando se refleja en el agua durante la temporada de lluvias. Y, en otro plano, hay quienes señalan que Rumanía, vista en un mapa, también recuerda vagamente a un pez, aunque no se trate de una isla.

Pequeña, inaccesible y silenciosa, Otok Gaž demuestra que la naturaleza todavía guarda secretos que no necesitan infraestructura ni multitudes para sorprender. A veces, basta con mirar desde lejos.