Pulpería, historia y mucha naturaleza: así es el pueblito bonaerense con más de 180 años y menos de 3000 habitantes
Con más de 180 años de historia, Tordillo se posiciona como uno de los destinos más auténticos y silenciosos de la provincia de Buenos Aires.

A menos de 250 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires existe un destino que parece detenido en el tiempo: Tordillo, un pequeño poblado rural donde conviven pulperías centenarias, casas bajas, calles de tierra y un silencio que enamora a quienes buscan desconectarse por completo. Con menos de 3000 habitantes y más de 180 años de historia, este rincón bonaerense se volvió una escapada ideal para quienes desean respirar aire puro sin viajar demasiado lejos.
Tordillo, el pueblito que queda en el municipio más pequeño de la Provincia de Buenos Aires
Tordillo pertenece al partido homónimo, considerado el municipio con menor cantidad de habitantes de toda la Provincia de Buenos Aires. Su vida cotidiana se desarrolla sin apuros, en un entorno de campos interminables, estancias tradicionales y actividad ganadera. Al llegar, lo primero que sorprende es la calidez de los vecinos y la sensación de haber llegado a un pueblo donde todavía se conserva la esencia del interior argentino.
El casco urbano es pequeño, pero cuenta con joyas históricas muy valoradas por los visitantes: antiguas pulperías, edificios municipales construidos a principios del siglo XX y capillas que aún mantienen su arquitectura original. Para quienes buscan turismo tranquilo, fotografía rural o descanso absoluto, es una verdadera joya escondida.

Escapada corta: ¿qué actividades se pueden realizar en Tordillo?
Aunque es un destino chico, Tordillo ofrece varias actividades relacionadas con la naturaleza, la tradición y la vida rural. Estas son las más elegidas:
1. Recorrer pulperías y almacenes históricos
Los viajeros pueden conocer antiguas pulperías que funcionaron como puntos de encuentro social durante más de un siglo. Allí se respira historia y se pueden probar picadas caseras, vinos regionales o charlar con los lugareños que mantienen viva la tradición.
2. Caminatas por el casco urbano y alrededores
El pueblo invita a recorrerlo a pie. No hay ruidos, no hay tráfico y las casas bajitas construidas en épocas pasadas mantienen un encanto muy particular. Es ideal para quienes buscan un paseo relajado y fotogénico.
3. Turismo rural y visitas a estancias
La zona es famosa por su producción ganadera y varias estancias de la región ofrecen actividades como:
- cabalgatas,
- paseos en sulky,
- degustaciones de comidas típicas,
- visitas guiadas para conocer la vida del campo.
4. Naturaleza en estado puro
Los paisajes de Tordillo son perfectos para disfrutar del atardecer, observar aves o simplemente relajarse bajo la sombra de un árbol. La tranquilidad es absoluta y convierte al pueblo en un refugio ideal para una jornada lejos de la ciudad.
5. Gastronomía tradicional
En Tordillo se pueden disfrutar platos caseros criollos como:
- empanadas fritas,
- asados campestres,
- tortas y budines caseros,
- conservas y dulces artesanales.
La cocina local es sencilla, abundante y muy sabrosa, perfecta para coronar una escapada corta de fin de semana.

¿Cómo llegar a Tordillo desde CABA?
Llegar a Tordillo desde la Ciudad de Buenos Aires es simple y rápido. El viaje dura entre 2 horas y media y 3 horas, dependiendo del tráfico.
Opción en auto
- Tomar Autopista Buenos Aires – La Plata.
- Continuar por Ruta Provincial 2 en dirección a Mar del Plata.
- En el kilómetro correspondiente, desviarse hacia la Ruta 11.
- Finalmente, tomar el acceso señalizado hacia Tordillo / General Conesa.
El camino está en buenas condiciones y es muy utilizado por quienes viajan hacia la Costa Atlántica.
Opción en micro
Si bien no hay buses directos, se puede viajar hasta General Conesa, que pertenece al mismo partido, y desde allí completar el tramo en taxi o remis local.



















