
El rover Curiosity de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) volvió a encontrar una formación llamativa sobre la superficie de Marte. Durante su recorrido por el denominado Valle Grande, en las laderas del Monte Sharp, el vehículo captó una extensa zona cubierta por fracturas con formas geométricas que llamaron la atención de los científicos.
Las estructuras, de entre 4 y 8 centímetros de ancho, presentan una apariencia similar a un panal de abejas y podrían aportar nuevas pistas sobre las condiciones ambientales que existieron en el planeta rojo hace miles de millones de años. El hallazgo ya es analizado por geólogos planetarios, que manejan tres hipótesis principales para explicar su origen.

Qué son los “extraños polígonos” encontrados en Marte
Las imágenes obtenidas por Curiosity muestran numerosas fracturas sedimentarias que se extienden por varios metros en distintas direcciones. Para los investigadores, su particular geometría podría estar relacionada con los antiguos ciclos de humedad y sequedad que atravesó Marte.
La abundancia de estos patrones constituye un dato relevante para reconstruir la historia climática del planeta. En particular, las formaciones podrían indicar que el Marte primitivo tuvo períodos prolongados con presencia de agua líquida, seguidos por etapas de evaporación y sequía.
Ashwin Vasavada, científico del proyecto Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, destacó la importancia del hallazgo: “Hemos visto muchos paisajes fascinantes a través de los ojos del Curiosity, pero este mar de polígonos nos dejó sin aliento. Medimos sus formas y química cuidadosamente, y esperamos encontrar pistas en los datos sobre cómo se formaron estas características”.

Las 3 principales teorías sobre los polígonos de Marte
Los especialistas de la misión analizan distintas explicaciones geológicas para determinar cómo se originaron estas estructuras. Por el momento, existen tres hipótesis principales.
1. Grietas por desecación del barro
La explicación que cobra mayor fuerza plantea que las formaciones podrían ser antiguas grietas de barro provocadas por ciclos de humedad y sequedad.
Según esta hipótesis, el suelo habría quedado expuesto al agua líquida y posteriormente se habría secado. Al perder humedad, el barro se contrajo y comenzó a fracturarse, dando lugar a patrones geométricos.
La repetición de estos procesos de inundación y evaporación puede reorganizar las grietas con el paso del tiempo hasta generar figuras que recuerdan a hexágonos y otros polígonos.

2. Ciclos de congelación y descongelación
Una segunda posibilidad apunta a los cambios extremos de temperatura que pudo experimentar Marte.
Los ciclos reiterados de congelamiento y descongelamiento habrían provocado la expansión y contracción del material, generando fracturas en el terreno.
Esta hipótesis permitiría explicar parte de la geometría observada, aunque los científicos continúan estudiando las características de las estructuras para determinar si este mecanismo fue determinante.

3. Compresión de los sedimentos
La tercera teoría propone que los patrones pudieron originarse por la compresión de capas sedimentarias.
En este escenario, el peso de los sedimentos acumulados sobre materiales enterrados habría ejercido presión sobre el terreno y expulsado parte del agua atrapada. Este proceso podría haber generado las fisuras observadas actualmente por el rover.
Por qué el hallazgo es importante para estudiar Marte
La escala de las estructuras es uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores. Aunque Curiosity ya había encontrado pequeños ejemplos de patrones poligonales, nunca había observado una concentración tan extensa como la registrada en esta región del Monte Sharp.

Abigail Fraeman, científica adjunta del proyecto Curiosity de la NASA, señaló: “Hemos visto rocas con patrones poligonales como estos anteriormente, pero nunca parecían ser tan dramáticamente abundantes, extendiéndose por el suelo metros y metros en nuestros mosaicos de imágenes”.
Más allá de su particular aspecto, estas formaciones podrían ser importantes para la astrobiología, ya que los ciclos en los que el agua aparece y desaparece pueden favorecer la concentración y reacción de determinados elementos químicos.
Por eso, el hallazgo no solo permite conocer mejor cómo cambió el clima de Marte. También podría ayudar a los científicos a reconstruir si el planeta rojo tuvo en el pasado condiciones ambientales capaces de favorecer la formación de moléculas complejas relacionadas con los procesos que preceden a la vida.



















