
La actividad económica registró señales de reactivación durante junio al marcar un crecimiento del 2,7% interanual y un avance mensual del 0,8%, de acuerdo con los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) difundidos por el INDEC. El resultado permitió revertir la tendencia negativa observada en los dos meses previos y consolidar una evolución en “modo serrucho”, aunque caracterizada por un desempeño marcadamente dispar entre los distintos rubros del entramado productivo.
Las mejoras globales se concentraron fundamentalmente en actividades primarias y financieras como la energía, el agro, la minería, la pesca y la intermediación bancaria, mientras que la industria manufacturera, la construcción y el comercio continúan figurando entre los sectores más relegados.

Incluso dentro de la propia industria se observa una profunda brecha: informes de consultoras privadas como Econviews e Ieral destacan que la refinación de petróleo (+10,6%), productos químicos (+7,6%) y alimentos y bebidas (+7,3%) lideran la recuperación frente a los niveles de fines de 2023; mientras que rubros como vehículos automotores (-13,1%), prendas de vestir (-15,7%), productos de metal (-19%) y maquinaria y equipo (-19,2%) permanecen en terreno negativo.
El relevamiento de la Fundación Mediterránea expuso caídas aún más pronunciadas en actividades específicas, dado que señaló derrumbes acumulados del 39,9% en productos textiles y del 23,7% en minerales no metálicos. Por su parte, las estimaciones del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) proyectaron para julio un leve repunte interanual del 1,4%, aunque advirtieron que en lo que va del 2026, la actividad fabril acumula un retroceso del 2% respecto a 2025 y se ubica un 10% por debajo de los registros de 2022 y 2023.

De cara al cierre del ejercicio, analistas de la consultora Inveq estiman que el PBI podría experimentar una expansión de entre el 2% y el 2,5% durante 2026. Sin embargo, sostuvieron que para consolidar esa proyección, la economía requerirá una aceleración de entre el 0,5% y el 0,75% mensual durante el segundo semestre, un proceso que dependerá en gran medida del comportamiento del crédito privado y de una eventual recomposición del salario real.
La Canasta Básica Total aumentó un 2,2% y una familia tipo necesitó más de $1.560.000 para no ser pobre en julio
Tras brindar los datos de la inflación, el INDEC dio a conocer que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) de julio subió un 2,1% con relación a junio, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) subió un 2,2%. La medición corresponde al Gran Buenos Aires, donde una familia compuesta por cuatro integrantes necesitó $1.564.716 para superar el umbral de pobreza en julio de 2026.
Así, ese mismo hogar de cuatro integrantes requirió $708.016 para cubrir las necesidades alimentarias básicas para subsistir. La CBA y la CBT registraron variaciones interanuales de 37,4% y 36,1%, respectivamente.





















