Impacto en River: la sanción inesperada que deja a Maximiliano Salas afuera del inicio de la Copa Sudamericana
Es por insultos al árbitro Matonte en la Libertadores 2025, y se perderá los duelos ante Blooming y Carabobo. También será baja Marcos Acuña, complicando el arranque del equipo de Coudet.

River Plate recibió un golpe totalmente inesperado a pocos días del comienzo de la Copa Sudamericana 2026: Maximiliano Salas no podrá jugar las dos primeras fechas debido a una sanción que la Conmebol oficializó en las últimas horas. La noticia cayó como un baldazo de agua fría en Núñez y obligó al cuerpo técnico a replantear la planificación del arranque del certamen.
Qué pasó y por qué fue sancionado Salas
La suspensión del atacante se origina en un episodio ocurrido meses atrás, durante la eliminación de River ante Palmeiras en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2025. Tras el pitazo final, en un clima caliente, varios jugadores encararon al árbitro uruguayo Andrés Matonte, y Salas fue uno de los que lo insultó en medio del tumulto.
Aunque en la transmisión oficial no se observó una tarjeta roja ni una advertencia pública, Matonte incluyó en su informe disciplinario los insultos del delantero, algo perfectamente permitido por reglamento incluso sin comunicación previa al jugador o al cuerpo técnico. Ese documento fue clave para que el Tribunal de Disciplina aplicara las dos fechas de suspensión que hoy sorprenden a todo River.

El golpe a la planificación de Coudet
El equipo de Eduardo “Chacho” Coudet se preparaba para una semana especial con miniconcentración, doble turno y evaluaciones tácticas decisivas, pero ahora deberá reorganizar su once titular para el debut internacional.
Con esta sanción, Salas queda automáticamente afuera de:
- Debut vs. Blooming en Bolivia – miércoles 8 de abril
- Segunda fecha vs. Carabobo en el Monumental – miércoles 15 de abril
Esto retrasa el estreno oficial del delantero en competencias internacionales hasta, al menos, la tercera jornada.
No es la única baja: otra ausencia complica aún más
River no solo perderá a Salas. También deberá afrontar la ausencia de Marcos Acuña, quien arrastra una fecha de suspensión por su expulsión en ese mismo partido ante Palmeiras, donde recibió doble amarilla tras cometer un penal decisivo. Coudet evalúa a Matías Viña como posible reemplazo en la defensa.
La doble baja obliga al DT a modificar tanto la ofensiva como la última línea, afectando la estructura general del equipo justo en el tramo inicial de un torneo donde cada punto puede ser determinante.
Por qué la sanción sorprendió tanto en River
En Núñez nadie esperaba esta resolución. Primero, porque el incidente ocurrió hace meses y no hubo notificación previa. Segundo, porque el club consideraba “cerrado” aquel capítulo tras la dura eliminación en Brasil.
Sin embargo, la Conmebol validó el informe de Matonte y publicó la sanción a pocos días de la competencia, algo que generó malestar y desconcierto dentro de la institución. Algunos testimonios señalan que la sorpresa fue mayúscula porque no se contemplaba ningún castigo pendiente, y porque Salas había sido uno de los refuerzos pensados especialmente para el frente internacional.

Qué cambia para River en el corto plazo
La ausencia del delantero obliga a Coudet a:
- Reconfigurar el ataque desde el primer partido.
- Evaluar variantes entre Ignacio Fernández, Colidio o Solari para acompañar al nueve.
- Ajustar la presión alta y los movimientos por derecha, donde Salas estaba proyectado como titular.
- Evitar un mal arranque del Grupo H, donde cada punto es clave para no comprometer la clasificación.
El DT tendrá apenas un puñado de prácticas para definir el nuevo esquema.
River deberá afrontar el inicio de la Copa Sudamericana 2026 sin dos piezas clave: Salas y Acuña. La sanción inesperada del Tribunal de Disciplina altera la estructura que Coudet había imaginado y obliga a improvisar alternativas de inmediato. El desafío no será fácil: debut de visitante en altura, cambios obligados y la necesidad de sumar desde el primer minuto.
En un torneo que no deja margen de error, estas dos ausencias convierten el arranque de River en una auténtica prueba de carácter.














