Petróleo
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El Gobierno estableció una alícuota del 0% para los derechos de exportación de petróleo crudo proveniente de yacimientos convencionales cuando el precio sea menor o igual a 65 dólares. En la práctica, es un beneficio que impacta en áreas maduras ubicadas en las provincias de Santa Cruz, Chubut y Neuquén.

La normativa modifica el esquema previo, que establecía un valor base de 45 dólares para empezar a tributar. Con los nuevos parámetros, si el precio internacional supera los 65 dólares pero se mantiene por debajo de los 80 (valor de referencia), se aplicará una fórmula de cálculo específica. Si el precio iguala o supera los 80 dólares, la alícuota será del 8%.

La medida fue oficializada mediante el Decreto 59/2026, publicado este jueves 29 de enero en el Boletín Oficial. El objetivo de esta decisión será revertir el declive de la producción en reservorios convencionales, que enfrentan un agotamiento natural y un incremento en sus costos operativos.

Ingeniería, petróleo, carrera, universidad. Foto Unsplash
Ingeniería, petróleo, carrera, universidad. Foto Unsplash

Según los considerandos de la norma, la adecuación fiscal busca mejorar la competitividad del sector y fomentar inversiones tras acuerdos alcanzados entre el Estado Nacional, las provincias de Chubut, Neuquén y Santa Cruz, y la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos (CEPH). La negociación con los estados provinciales se dio en el marco de la discusión parlamentaria por la reforma laboral que necesita de los votos de provincias aliadas al oficialismo.

Para la implementación del beneficio, la Secretaría de Energía determinará el volumen de crudo incluido en el esquema basándose en la proporción de producción convencional de cada área de concesión. El organismo dispuso de un plazo de 60 días para dictar las normas complementarias, momento en que la medida surtirá efectos plenamente.

Cómo Vaca Muerta y la crisis de Venezuela redefinen a la Argentina en el mapa petrolero: las proyecciones de cara a 2026

Argentina se posiciona cada vez más como un actor relevante en el mercado petrolero de América Latina impulsada por el crecimiento de su producción en la formación no convencional de Vaca Muerta y en un contexto en el que la industria petrolera de Venezuela enfrenta severas dificultades productivas y políticas. Esta reconfiguración regional podría tener implicancias importantes para la provisión energética y los flujos de exportación en los próximos años.

Según estimaciones oficiales, la producción petrolera promedio de la Argentina pasó de 670.000 barriles por día en 2024 a 740.000 en 2025 y se proyecta que alcance alrededor de 810.000 en 2026, con Vaca Muerta como motor fundamental de ese crecimiento. La cuenca ubicada en la provincia de Neuquén registró un fuerte crecimiento de su producción no convencional, aportando alrededor del 70% del crudo total producido en el país en la segunda mitad de 2025, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).

Vaca Muerta. Foto: NA

En contraste, Venezuela, país con las mayores reservas de crudo del mundo, enfrenta una crisis petrolera marcada por falta de inversión, deterioro de infraestructura y sanciones internacionales que afectaron su capacidad productiva. Algunos reportes sugirieron que si las restricciones persisten, la producción venezolana podría caer desde niveles cercanos a 1,2 millones a menos de 300.000 barriles por día hacia finales de 2026, aunque estas cifras dependen de múltiples variables geopolíticas y económicas.

Este escenario sitúa a la Argentina en una posición relativamente más estable y con proyecciones de crecimiento sostenido, lo que podría permitirle escalar posiciones en el ranking de productores regionales si la crisis venezolana se profundiza.