Una cadena de supermercados cerró una de sus sucursales más importantes: estaba ubicada en un destacado shopping de Buenos Aires
El supermercado se había instalado con un formato innovador y tenía el objetivo de proponerle una experiencia distinta al cliente, pero no funcionó y debió cerrar.

La cadena de supermercados Libertad se instaló en mayo del 2023 en el shopping Dot Baires con un formato innovador llamado Fresh Market, con una inversión de proyecto que costó cerca de u$s3 millones para un local de 1.800 m² y unas 10.000 referencias, con productos frescos, saludables y de elaboración propia.
El objetivo de este supermercado era proponerle una experiencia innovadora al cliente: un mercado abierto, sin puertas ni barreras, con sectores diferenciados, atención personalizada, comida para consumir en el lugar y opciones de pago rápidas.
Lo más destacado del Fresh Market era la panadería con productos artesanales, carnicería, pescadería, fiambrería, platos listos, sushi, pizzería y una bodega con amplia variedad de bebidas, además de sumar más de 70 proveedores.

Sin embargo, debió cerrar en los últimos días porque, según especialistas, la caída del consumo impactó en su rentabilidad, especialmente por los altos costos de alquiler y el mantenimiento de la plantilla de empleados.
Además, a esto se sumó el cambio de dueño en 2024, cuando el grupo francés Casino vendió Libertad al conglomerado salvadoreño Calleja, que priorizó el canal mayorista y los hipermercados del interior, dejando en segundo plano formatos premium como Fresh Market.
Actualmente, el grupo Libertad sigue operando sus sucursales en provincias como Córdoba, Mendoza y San Juan, mientras que para IRSA, propietaria del Dot, la salida del supermercado deja un espacio clave que podría reconvertirse en una propuesta de entretenimiento y experiencias, más que en un nuevo supermercado.

Un reconocido supermercado cerró 16 sucursales: qué pasó con los 196 trabajadores afectados
Los cambios en los hábitos de consumo de las personas, el crecimiento del comercio electrónico y el aumento de los costos operativos obligan a muchas grandes cadenas de supermercados a revisar sus modelos tradicionales y tratar de “reinventarse” para no sufrir pérdidas económicas significativas.
Es en ese contexto que Alcampo, uno de los supermercados más importantes de España, decidió cerrar 16 sucursales como parte de un plan de reestructuración. El proceso incluyó despidos y un cambio orientado a la digitalización.
Según la información brindada por la empresa, la medida, que afectó a 196 trabajadores en el pasado noviembre, se debió a “causas organizativas, productivas y económicas”, en un presente marcado por la caída del consumo y el auge de nuevos formatos comerciales.

Hasta el momento de los cierres, Alcampo gestionaba 526 establecimientos en España y empleaba a más de 23.300 personas, lo que convirtió este ajuste en uno de los más relevantes del sector.
Qué pasó con los trabajadores afectados por el cierre de Alcampo
De los 196 empleados afectados, la empresa ofreció la posibilidad de optar a 35 puestos fijos estructurales, con una reducción de jornada y una compensación económica de hasta 3000 euros.
Para quienes finalmente fueron despedidos, la indemnización acordada fue de 35 días por año trabajado, con un límite de 20 mensualidades.
A su vez, la firma confirmó que quedaron excluidos de la reestructuración los colectivos más vulnerables, como personas con discapacidad igual o superior al 33% y víctimas de violencia de género.
Qué sucursales de Alcampo cerraron
Las tiendas cerradas se distribuyen en varias comunidades autónomas. Los establecimientos afectados se ubicaron en la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Galicia, Navarra y el País Vasco.

La selección de estas zonas se debió a criterios de rentabilidad, ubicación y tamaño, ya que estos supermercados de gran superficie perdieron atractivo frente a formatos más ágiles y cercanos al consumidor.
De esta manera, Alcampo avanza con una estrategia de adaptación orientada a garantizar su viabilidad a medio y largo plazo, que incluye la transformación de cinco supermercados al formato 7d7, que implica abrir los siete días de la semana.


















