Al borde de la quiebra: Garbarino está a punto de perder sus últimos 3 locales tras quedarse sin ofertas e inversores
La empresa informó que no consiguió inversores para sostener el salvataje judicial y la única sociedad externa inscripta en el proceso no presentó una propuesta formal, por lo que la situación de la histórica marca se complica aún más.
La crisis de Garbarino se acrecienta cada vez más en medio de su concurso de acreedores. Es que la empresa informó que no consiguió inversores para sostener el salvataje judicial. Además, la única sociedad externa inscripta en el proceso no presentó una propuesta formal, por lo que la situación de la histórica marca se complica aún más.
El juez Fernando D’Alessandro, que dirige el Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, habilitó el salvataje (conocido como cramdown) para permitir que terceros presenten ofertas y evitar la quiebra.
De todas maneras, este mecanismo de último recurso no tuvo el efecto esperado, ya que tanto la propia concursada como la firma Vlinder S.A., los únicos inscriptos, no acercaron una propuesta concreta. En este contexto, el proceso deja de depender de una negociación empresarial y pasa a ser definido por la parte judicial.

De 5000 empleados a solo 18: los dramáticos números en rojo que empujan a Garbarino hacia su quiebra y cierre definitivo
Según los datos presentados en el último informe de sindicatura, durante enero la empresa registró ventas totales por $1,7 millones. A su vez, no realizó compras de mercadería y mantuvo cerrado su canal online.
En cuanto a la operación minorista, solo permanecen abiertos tres locales: Belgrano, calle Uruguay y un outlet en Almagro. Además uno de ellos funciona de manera intermitente debido a la falta de pago salarial. En cuanto a empleados, la dotación se ubica actualmente en 18 trabajadores, un número extremadamente bajo si se lo compara con los más de 5.000 que llegó a tener la compañía.
En el plano financiero, la firma declaró disponibilidades en efectivo equivalentes a cero, mientras que una de sus cuentas bancarias cerró con saldo negativo. Además, posee un significativo pasivo postconcursal, con cifras multimillonarias que exceden la escala actual de actividad.
El ocaso de un gigante: por qué nadie quiso rescatar a Garbarino y qué pasará con los tres locales que aún sobreviven
El deterioro de Garbarino empezó debido a un cóctel de situaciones adversas: acumulación de problemas financieros, la caída del consumo, los cambios en los hábitos de compra y la falta de financiamiento hicieron que el deterioro de la marca sea cada vez más veloz.
Además, la venta al empresario Carlos Rosales en 2020 no logró revertir esta tendencia y terminó derivando en cierres masivos de locales, una extensa lista de reclamos laborales y una aplastante deuda comercial.

Ante esta situación crítica y en medio del proceso concursal, el principal activo es la marca, que podría resultar atractiva para algún nuevo interesado en relanzarla bajo otro esquema de negocios y salvar así a los 3 locales que quedan en pie.
Mientras tanto, la ausencia de oferentes concretos en esta instancia de salvataje deja en claro que, por el momento, ese valor simbólico no es suficiente para atraer el capital y no desaparecer.
Ahora, se espera una definición judicial que determine qué pasará con una empresa que dejó de operar como negocio y en la actualidad persiste en términos formales dentro del proceso. Su futuro dependerá de la resolución del juzgado, aunque el escenario para evitar la quiebra se volvió dificultoso.



















