Nafta, combustible, YPF. Foto: archivo NA
Nafta, combustible, YPF. Foto: archivo NA

El combustible atraviesa semanas de alta inestabilidad. Si bien el contexto marcado por la guerra en Medio Oriente impulsó un incremento del 15% en los valores locales, el fenómeno de los aumentos en Argentina responde a una dinámica interna que precede al conflicto bélico: en los últimos 12 meses, los precios de la nafta súper escalaron hasta un 63,6%, superando ampliamente el avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Tomando como referencia la red de estaciones YPF en la Ciudad de Buenos Aires, la evolución de los precios muestra saltos significativos entre marzo de 2025 y la actualidad:

  • Nafta Súper: Pasó de $1.173 a $1.920 (suba del 63,6%).
  • Nafta Premium: Subió de $1.449 a $2.145 (incremento del 48%).
  • Infinia Diésel: Escaló de $1.448 a $2.128 (alza del 46,9%).

Otras petroleras, como Shell y Axion, mostraron ajustes similares con variaciones que oscilaron entre el 59% y el 60,7% para el segmento súper. Cabe destacar que debido a la desregulación, los valores pueden variar según la estrategia comercial de cada estación de servicio.

La brecha entre el costo de cargar el tanque y el resto de la economía es notable: mientras que la inflación general de los últimos 12 meses -según el dato de febrero- se ubicó en el 33,1%, la nafta súper prácticamente duplicó ese ritmo de incremento. La comparación definitiva con el IPC de marzo se conocerá recién el próximo 14 de abril, cuando el INDEC publique el informe oficial.

Estaciones de servicio. Foto: NA

Estrategia de precios y cambios en el consumo de la nafta en 2026

De cada dos litros vendidos en Capital Federal, uno corresponde a nafta súper. Sin embargo, esta presión sobre los precios ya empezó a mostrar consecuencias en el comportamiento de los conductores de la siguiente manera:

  • Caída en el consumo masivo: las ventas de nafta súper retrocedieron un 3% interanual en enero.
  • Migración hacia lo premium: en contraste, los despachos de nafta premium crecieron un 2%, lo que sugiere un cambio en las preferencias de ciertos sectores ante la menor brecha de precios.
  • Desplome en el sector productivo: el gasoil común registró la caída más fuerte con un 11% menos de ventas, mientras que el diésel de ultra bajo azufre logró crecer un 4%.