Christian Petersen contó qué le pasó en la excursión al Lanín, donde casi pierde la vida: “Un combo explosivo”
El chef explicó las causas de la descompensación que sufrió durante una excursión y desmintió versiones que circularon sobre su salud.
Christian Petersen habló por primera vez en profundidad sobre el dramático episodio que vivió durante una excursión al volcán Lanín, donde sufrió una grave descompensación que lo dejó al borde de la muerte.
El reconocido chef fue trasladado de urgencia el viernes 26 de diciembre de 2025 al Hospital Alemán de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde permaneció internado hasta recibir el alta médica el 6 de enero.
Tras varios días de silencio, Petersen decidió contar su versión de los hechos y explicó cómo una combinación de estrés, problemas de salud previos y una exigencia física extrema derivaron en un cuadro crítico que puso en riesgo su vida.
El contexto personal y emocional previo al viaje
Según relató el propio Petersen, su intención inicial era realizar la travesía en un entorno tranquilo, algo que finalmente no ocurrió:
“Pensé que íbamos a ir en un grupo muy reducido. Que iba a estar en silencio. Había tenido un año muy difícil. Se había muerto un socio mío dos meses antes. Fue durísimo para toda la empresa y para mí personalmente. También tuve un tema en diciembre medio violento, con gente del sindicato que me amenazó con armas”.
El chef explicó que ese contexto tuvo un impacto directo en su estado emocional: “Estaba re estresado y la verdad es que con todo eso se me hizo un combo medio explosivo. Además, yo a veces tengo un tema de ataque de pánico: cuando estoy con mucha gente mucho tiempo me agarra una cosa de querer estar a solas”.
El momento de la crisis en la montaña
Petersen reconoció que la cantidad de personas en la excursión fue un factor determinante:
“Había 40 personas y todo el mundo quería charlar de cocina, yo de las flores que había en el volcán. Y la verdad es que a la noche me agarró un poco de claustrofobia, y me quise bajar”.
Según su relato, pidió descender, pero no pudo hacerlo de inmediato: “Le pedí al guía que me bajara, pero me dijo que al otro día. Dormí ahí y después bajé corriendo, feliz”.
La autocrítica de Christian Petersen
Con el correr de los días y ya fuera de peligro, Petersen hizo una fuerte autocrítica sobre lo ocurrido:
“Quizás me puse demasiado al límite, quizás no me escuché. Tendría que haberme hecho un chequeo mejor al que me había hecho. Y ahora esto se suma al diagnóstico del Hospital Alemán: en la última tomografía computada apareció que estaba con neumonía. Y había estado en Brasil 20 días antes y me había agarrado una intoxicación, un posible zika o dengue. Con todo eso más el ataque de pánico y la montaña, caí”.
“No sentí que estaba sobreexigido. Yo quería bajar, necesitaba bajar, así que bajé muy manija todo el camino. Después de una hora en la base, vino una ambulancia y me llevaron al hospital. Ahí me ataron y me medicaron. Y ahí hay 30 días en los que no sé qué pasó”, agregó.
“Después me acuerdo que me desperté en el Hospital Alemán. Con mi hijo, mi mujer y mi mejor amigo diciendo: ‘escuchá, casi te morís’. Me agarraron muchas ganas de vivir. Me desperté sintiendo mucho amor”.
Las versiones falsas y el enojo del chef
Tras el episodio, circularon versiones que vinculaban su estado a un supuesto consumo de drogas, algo que Petersen negó con firmeza:
“Recién ahora estoy recopilando las cosas manchadas, horribles, necias que dicen de mí. Cosas que no son. Me duele, no la comparto, no entiendo cómo mienten tanto. Por ejemplo, mi mujer nunca subió al Lanín... Hay un guía que habla y no es el guía…”.
También apuntó contra el tratamiento mediático del caso: “Hay una periodista que está hablando todo en potencial. Se mete con la vida privada. No me conoce. Nunca me cruzó por Libertador andando en bici y no sabe de mi pasión por el laburo, por dar trabajo. Meterse con algo privado… no entiendo cómo laburan de eso”.
Lejos de esquivar responsabilidades, el chef asumió errores y dejó una reflexión personal: “No tengo nada que esconder. Trato de ser ejemplo para mis hijos y para mi equipo. Siempre les digo ‘copien lo bueno, no copien lo malo’. Y esta vez claramente le erré. Mi llamado de atención es escuchar más a mi familia y cuidarme un poco más. Lo que más aprendí es que tengo que ser más amigo mío, descansar un poco más, ir más despacio y tratar de reflexionar un poco más”.
Finalmente, explicó con precisión médica qué fue lo que ocurrió en su cuerpo: “Bajé muy rápido y eso desató una arritmia altísima. No me dijeron cuántas pulsaciones, pero muy altas. Y ahí me llevan al hospital, ven que estaba con una arritmia terrible y me bajan a cero. Mi corazón se relajó y ahí fallaron todos los órganos. Me ponen en respirador y ahí arranca el trabajo maravilloso de los médicos”.