Ideal para abuelos y nietos: por qué “O11ce: nueva generación” es la serie más vista de Disney +
Ambientada en una secundaria especializada en fútbol, habla de camaradería, fair play y tiene un toque de romance. Trae la evolución de sus protagonistas 10 años después del comienzo.

Lleva menos de una semana desde el estreno. El regreso de “O11ce” a Disney +, después de 10 años su primera temporada, la exitosa serie sobre los alumnos de una secundaria especializada en fútbol, marcó uno de los éxitos más destacados de la plataforma en el país en estos días, superando incluso a la biopic sobre John Kennedy Jr y su esposa. ¿A qué se debe tamaño éxito? Muchos son los factores que contribuyen a este suceso. La nostalgia sin dudas es uno de ellos, ya que los fans (hoy treintañeros) se reencuentran con personajes tan queridos, como Gabo y Dedé, para verlos jugando en equipos internacionales.
Además, se agrega una nueva camada de jugadores y estudiantes, que aportan una problemática actual, nuevas rivalidades, mientras aparece un malo nuevo y otro conocido para complicarle la vida al IAD (Instituto Académico Deportivo). Por supuesto que también vuelven otros personajes que marcaron a la serie original como Vitto y Zoe.

Pero hay mucho más en esta producción de PEGSA, la empresa del Puma Agustín Pichot que gestó este proyecto estrenado originalmente un 13 de marzo de 2017, para el que convocó a uno de los mejores autores de ficción del país, nada menos que Marcos Osorio Vidal, y a un gran director como Sebastián Pivotto. Este equipo se volvió a juntar para producir el regreso, filmado en el mismo set de la original y mejorando la épica de una historia que destaca el esfuerzo personal y de equipo. Y hay que reconocer la modernidad de la dirección y la post producción. Siempre fue una serie innovadora pero ahora las tomas, la falsa profundidad del campo, los trucos y cambios de ritmo en la edición llegan para cautivar.
Cómo están hoy
En “O11ce: Nueva generación”, tras seis años triunfando en el fútbol europeo, Gabo (Mariano González) es el flamante capitán del Atlético Madrid. Junto a Dedé (Luan Brum) y Ricky (David Penagos) decide visitar el IAD que los vio crecer y llegan de sorpresa. Pero la sorpresa se la llevan ellos: el IAD está en decadencia y los Halcones Dorados, el equipo de fútbol del cual fueron parte, sin rumbo, desmotivado y a punto de descender. Con la camiseta puesta, se proponen recuperar la gloria de su alma mater y fomentar el orgullo de ser un Halcón.
No faltan las chicanas del equipo rival de siempre, Las Aguilas, las jugadas internas en contra y la reaparición de grandes figuras de esta historia como el director técnico Francisco (Nicolás Pauls) o el arquero de los Halcones, Ezequiel (Guido Pennelli). Gabo y Zoe se pusieron de novios al final de la serie y ahora arrancan distanciados. Verlos acercarse es un plus en este regreso.

Y todo el tiempo la trama gira entre el humor que aportan Dedé, Ricky y Joaco, que tienen sus alter ego en la nueva camada, y el mensaje constante de fair play, honorabilidad, compañerismo y respeto, conceptos que siempre viene bien reforzarles a las generaciones más jóvenes. Y la aparición de personalidades del mundo del deporte como Kun Agüero o Sofía Martínez aportan un condimento extra.
Grandes interpretaciones
De entrada esta serie tuvo un casting maravilloso que resultó en un elenco masculino y femenino impecable. Mariano González trascendió a su Gabo, un chico de pueblo que se va a vivir solo a la gran ciudad para cumplir su sueño de ser una estrella del fútbol. Como su personaje, él siendo un argentino radicado en Los Angeles, salió de su zona de confort para encarar este trabajo y creó al jugador de fútbol ideal: habilidoso, reflexivo, carismático. Aunque si de carismáticos hablamos, el brasileño Luan Brun Lima se lleva todas las miradas al hacer de Dedé el personaje más simpático de la historia. También cuenta el ida y vuelta que tiene con Ricky (David Penagos) como complemento que arranca la risa. Y Paulina Vetrano es tan natural en su interpretación de Zoe que conquista aún en su madurez actual.

Lo cierto es que como actores, Mariano, Luan y el resto de la camada vieja (que va haciendo apariciones especiales) están espectaculares. Además les toca marcarles el ritmo a los nuevos y realmente tienen unos diálogos espectaculares. Un gran mérito de Osorio Vidal es bajar línea sin que sus personajes resulten sentenciosos. Todos quisiéramos tener de consejero a Gabo, siempre con la palabra justa en el momento indicado.
La emoción llega desde el primer episodio cuando Gabo y otros le rinden tributo con emoción genuina a Sebastián Athié, el protagonista que falta. La misma que sentimos los espectadores por su muerte prematura, ocurrida en 2020.
En resumen, en esta producción no se dejó nada librado al azar. Lógicamente quienes crearon este producto lo conocen bien y lo quieren. Con calidad y calidez logran que incluso los adultos que nunca miraron la serie se dediquen a ver un episodio detrás de otro (son de media hora) de los 20 que subieron a la plataforma. Por eso decimos que es ideal para que lo compartan los mayores con chicos y chicas (por igual), y luego charlar de lo que vieron. Quién sabe, quizás tengamos una o dos temporadas más.

















