Juzgado amor anillos de casamiento
Juzgado amor anillos de casamiento

“Nos conocimos en su provincia, en Neuquén. Yo estaba de vacaciones en busca de conocer gente nueva y aventuras, dejando un poco de lado el tema del modelaje y las pasarelas. Él estaba para visitar a su familia y amigos.

Mi amiga, oriunda de allá, nos había invitado a su casa, a mí y a dos amigas más. Pero la primer noche nos dejó en manos de un amigo para que salgamos, ya que ella tenía un casamiento... ese amigo era él.

No fue amor a primera vista, confieso. Me llamó al teléfono fijo, me dijo que se iba a ocupar de sacarnos a pasear por su ciudad y así fue.

Me pareció desde el primer momento un amor, un partidazo para cualquier mujer (incluso quise presentárselo a varias mujeres)... pero mi mente estaba aún en mi otra relación. Él era un amigo, y así lo fue durante un par de meses…

Empecé la carrera de derecho en la UBA, de donde él se había recibido. Y este camino a recorrer, fue el nexo justo para comenzar a acercarnos.

Me aconsejaba, le contaba cómo me había ido en los exámenes y hasta celebrábamos juntos cuando salía de rendir un examen.

Fue así, sin darme cuenta, que de repente era con quien comencé a compartir más de mi día a día, que al leer sus mensajes me sacaba una sonrisa, que al conversar podían pasar horas y carcajadas.

Al final, sentí algo que podía ser amor, lo veía con otros ojos pero no sabía si pasar o no la frontera de amistad.

Afortunadamente el día llegó: después de salir a bailar me acompañó a mi casa, tras un largo histeriqueo y un borracho que nos pidió que por favor nos diéramos un beso... y de una vez por todas es que me agarró, me besó, me dijo lo que también sentía por mi y desde ahí.., hace más de ocho años que no nos separamos nunca más”.

MARÍA.

*Compartió su historia de amor con Diario26.com