Día Nacional del Mate: por qué se conmemora cada 30 de noviembre y las tres mejores maneras de prepararlo

Este domingo se celebra en Argentina el Día Nacional del Mate, una tradición que trasciende generaciones y acompaña la vida cotidiana. Cuál es su origen.

El mate argentino tiene su propio día nacional.
El mate argentino tiene su propio día nacional. Foto: Unsplash

El mate es una tradición sumamente arraigada en nuestro país, y como no podía ser de otra manera, tiene su propio día nacional para celebrar su existencia: es este domingo 30 de noviembre.

Más que una bebida, el mate forma parte de un ritual argentino que acompaña lo cotidiano, como conversaciones, trabajo, viajes y reuniones familiares, con parejas y amigos.

Es parte de nuestra idiosincrasia y representa esa comunión cercana y tradición, un símbolo cultural que atraviesa generaciones.

¿Por qué el 30 de noviembre se celebra el Día del Mate?

El Congreso de la Nación, en 2013, estableció al mate como “infusión nacional”. Un año después, el 17 de diciembre de 2014, se sancionó la Ley 27.117, que oficializó el 30 de noviembre como el Día Nacional del Mate.

La fecha se eligió en homenaje al nacimiento de Andrés Guacurarí, en ese día de 1778.

Andrés Guacurarí, conocido popularmente como el “Comandante Andresito”, fue un reconocido militar y caudillo de origen guaraní, y se lo recuerda como el primer gobernador indígena en la historia argentina, en Misiones, entre 1815 y 1819. Además, actuó como una figura clave en la defensa del territorio de Misiones durante las guerras de la independencia de Argentina.

Andrés Guacurarí, conocido popularmente como el “Comandante Andresito”. Foto: Wikipedia.

Cabe mencionar que justamente Misiones es una de las regiones principales para la producción de yerba mate, de allí su relación con esta infusión, dado que él mismo impulsó su producción y promovió su consumo y hasta incluso llegó a prohibir la entrada de yerba paraguaya para proteger al mercado local.

Las tres mejores maneras de preparar un clásico mate

Hay decenas de formas de preparar un mate y es probable que cada argentino tenga su propio estilo. Lo cierto es que existen tres formas básicas y clásicas -que quizá terminan siendo las mejores- de preparar esta bebida.

Mate tradicional: se trata del clásico de todos los días y solo consiste en llenar el mate tres cuartas partes, agitarlo para que el polvo quede arriba y se lo pueda quitar, inclinar el mate para formar la famosa “montañita” y agregarle agua tibia en la parte más baja y luego cebarlo con agua también, pero a 70°C y 80°C. Amargo o dulce, en este caso es indistinto.

El mate tradicional, con la "montañita" a un lado. Foto: Instagram @momentosmateros

Mate con hierbas aromáticas: son muchas las cosas que se le pueden agregar a un mate, pero probablemente las hierbas aromáticas sean de las más comunes. Muchas veces se incorporan para suministrar beneficios digestivos. Pueden ser menta, cedrón, boldo, peperina, salvia, entre otras tantas.

Tereré: si bien es originario del litoral y de Paraguay, el tereré se incorporó rápidamente a las costumbres argentinas, más aún en los meses cálidos. Se prepara de la misma forma que el mate tradicional, pero siempre reemplazando el agua caliente por agua fría o jugos naturales, tales como limón, pomelo o naranja. Al tener un sabor fresco y ligero, se convierte en una opción distinta para compartir esta tradicional bebida.