Presencia británica en las Islas Malvinas.
Presencia británica en las Islas Malvinas. Foto: BFSAI

Una nueva arista se abrió en este último tiempo respecto de la ocupación del Reino Unido sobre las Islas Malvinas y tiene que ver con el costo logístico, de presupuesto y político que implica para la nación europea mantener su presencia en las islas que -por plataforma marítima- deberían pertenecer a la Argentina.

A más de cuatro décadas del conflicto bélico de 1982, medio británicos especializados en defensa y algunos legisladores se enfocan en el esfuerzo que implica sostener tropas a más de 12.000 kilómetros de distancia, además de una infraestructura capaz de evitar que Argentina recupere las Malvinas.

Presencia del Reino Unido en las Islas Malvinas. Foto: X @admcollingwood

Estos planteos se dan en un contexto de presiones presupuestarias, demandas militares simultáneas, junto con una reconfiguración de las prioridades de ambos países.

La operación británica “Southern Sovereignty” en las Malvinas

La reciente operación británica “Southern Sovereignty” en las Malvinas fue interpretada por analistas como una forma de disuasión militar. Se combinaron en ella medios de la Real Armada, el Ejército Británico y la Real Fuerza Aérea, que realizaron maniobras conjuntas en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y la isla Ascensión.

El objetivo de las mismas fue la de disuadir potenciales agresiones y reafirmar la soberanía británica en la región, donde se combinaron medios navales, aéreos y terrestres. Por supuesto, además del claro objetivo disuasivo para que Argentina desestime la idea de recuperar las islas, también reflejaron estas maniobras la capacidad de despliegue rápido en una remota región como lo son las Malvinas para el Reino Unido.

Desde Londres, estos ejercicios fueron presentados como una demostración de poder, con una coordinación y capacidad de respuesta rápida. En ese sentido, el brigadier Charlie Harmer, comandante de las fuerzas británicas en el Atlántico Sur, afirmó que la operación permitió “proyectar poder” y que contribuyó a disuadir cualquier tipo de agresión, y que mostró la soberanía británica “en acción”.

Ejercicios militares en las Islas Malvinas. Foto: Instagram @mod_bfsai

También “Southern Sovereignty” evidenció la postura británica en la zona, con una guarnición permanente, el rol central de la base aérea de Monte Agradable, el despliegue de aeronaves y el respaldo permanente de los navíos como garantía de abastecimiento y movilidad. Fueron, en concreto, ejercicios militares para demostrar que la fuerza británica sigue firme en las Malvinas, con el fin de desestimar cualquier intento de recupero por parte de la Argentina.