Confirman recortes en el AMBA: qué líneas de colectivos dejan de funcionar y en qué horarios
Esta situación impacta directamente en miles de trabajadores, estudiantes y usuarios que dependen de los servicios nocturnos para movilizarse.

El transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. En medio de aumentos tarifarios, suba de costos operativos y tensiones salariales, al menos siete líneas de colectivos comenzaron a reducir sus servicios, especialmente durante la noche. Esta situación impacta directamente en miles de trabajadores, estudiantes y usuarios que dependen de los servicios nocturnos para movilizarse.
¿Qué líneas redujeron sus frecuencias?
Las empresas Misión Buenos Aires y Rosario Guaraní aplicaron desde febrero importantes recortes que afectan a las líneas:
61, 62, 114, 129, 143, 145 y 197. Estas líneas eliminaron gran parte de sus recorridos nocturnos, con interrupciones que empiezan entre las 22:00 y las 00:00, dependiendo del sentido del viaje y la terminal de salida.
En el caso de las líneas 61, 62, 114 y 143, el servicio finaliza entre las 23:00 y las 00:00 hacia el norte, mientras que en sentido sur se extiende hasta cerca de la 1:00. El reinicio ocurre entre las 4:00 y las 5:00. Las líneas 129, 143, 145 y 197 presentan recortes aún más severos: hacia CABA, el último servicio parte cerca de las 22:00, y en sentido sur, el corte se da entre las 23:00 y medianoche.

¿Por qué se están recortando los servicios?
Las cámaras empresariales del sector vienen advirtiendo desde hace años un desfinanciamiento progresivo, con subsidios que no alcanzan a cubrir los costos reales.Entre 2021 y 2025, el AMBA perdió más de 500 colectivos y la proporción de unidades con más de 10 años de antigüedad pasó del 15% al 29%, una señal clara de la imposibilidad de renovar la flota. Menos unidades implican menos frecuencias y servicios más irregulares.
El conflicto se agravó recientemente con la falta de actualización de la estructura de costos y los aumentos salariales pactados por la UTA, que muchas empresas afirman no poder afrontar. En algunos casos, incluso enviaron cartas documento al Gobierno exigiendo una revisión urgente de costos operativos.
Tarifas, subsidios y un sistema en tensión
La combinación de aumento de combustible, subas salariales y reducción del apoyo estatal generó un cóctel explosivo.Según datos del sector, para sostener las frecuencias actuales, el costo del boleto debería subir de $600 a alrededor de $1.000, algo inviable para millones de usuarios del AMBA.
Las empresas aseguran que el sistema es “insostenible” y que el recorte de servicios es una forma de evitar una paralización total. Los recortes nocturnos y de fines de semana, advierten, podrían extenderse si no se actualizan los subsidios o tarifas.

¿Qué pueden esperar los usuarios ahora?
Mientras no haya un acuerdo entre Nación, Ciudad y las empresas, los recortes podrían intensificarse. Además, algunas líneas incluso enfrentan procesos de fusión, como el caso de la línea 99, que dejará de existir como entidad independiente para integrarse a la 106.
Para los usuarios, esto significa:
- Más esperas durante la noche.
- Menor disponibilidad los fines de semana.
- Mayor congestión en horas pico.
- Mayor dependencia de aplicaciones y redes para verificar horarios.


















