Ni el sueldo ni el horario: el 73% de los empleados pensó en renunciar por la mala relación con sus jefes, según una encuesta
La falta de reconocimiento, de escucha y de confianza aparece entre los principales problemas que afectan el liderazgo y el clima laboral en las empresas.

La relación entre empleados y superiores directos se consolidó como uno de los factores más determinantes para la permanencia en un puesto de trabajo en Argentina. De acuerdo con la última edición del estudio Líderes o Jefes, elaborado por la plataforma de empleo Bumeran, el 73% de los trabajadores del país aseguró que en algún momento consideró dejar su empleo debido a una mala relación con su jefe.

Si bien el número continúa siendo elevado, representa una leve mejora respecto a 2025, cuando el 77% de los encuestados manifestaba haber tenido la intención de renunciar por el mismo motivo. El informe se basó en la opinión de 3.081 trabajadores y especialistas en Recursos Humanos de la región y revela que casi la mitad de los empleados argentinos mantiene una visión crítica de sus superiores.
Casi la mitad de los empleados critican a sus jefes
En concreto, el 49% tiene una percepción negativa de su jefe: un 26% califica la relación como regular y un 23% directamente como mala.
El informe también analiza cuáles son los factores que explican el malestar entre los trabajadores y sus superiores. Entre quienes califican su relación con el jefe como regular o mala, el 50% identifica como principal problema la falta de reconocimiento por el trabajo realizado.
En segundo lugar aparece la falta de escucha ante las necesidades del equipo, mencionada por el 48% de los consultados. A esto se suma la falta de confianza de los superiores hacia sus colaboradores, señalada por el 47%.
Estas falencias impactan directamente en la percepción del liderazgo. De hecho, el 59% de los talentos argentinos considera que su jefe no actúa como un verdadero líder.
En comparación con otros países de la región, Argentina presenta uno de los niveles más altos de insatisfacción con los superiores. El país se ubica en el segundo lugar, detrás de Chile, donde el 65% de los trabajadores no identifica a sus jefes como líderes. Luego aparecen Panamá (54%), Perú (53%) y Ecuador (46%).
¿Qué dicen los especialistas en Recursos Humanos?
El diagnóstico también es compartido por los profesionales del área. Según el estudio, el 44% de los especialistas en Recursos Humanos en Argentina considera que el liderazgo dentro de sus organizaciones es deficiente. Este dato representa un deterioro significativo respecto a 2025, cuando ese porcentaje era del 31%.

Aunque el 98% de los expertos coincide en que es fundamental que los puestos jerárquicos estén ocupados por buenos líderes, muchas empresas aún no desarrollan políticas para mejorar estas capacidades. De hecho, el 66% de los responsables de Recursos Humanos afirma que sus organizaciones no implementan estrategias específicas para fortalecer el liderazgo en los niveles directivos.
Cuando los problemas se vuelven persistentes, las compañías suelen tomar decisiones más contundentes. El 50% de los especialistas señaló que analiza alternativas como cambios de rol, modificaciones en la estructura organizacional o incluso la desvinculación laboral. En cambio, un 44% opta por implementar planes de desarrollo o mantener conversaciones con los jefes para señalar áreas de mejora.
¿Qué esperan los trabajadores de un líder?
El estudio también indagó en las cualidades que los empleados consideran esenciales en un superior. La característica más valorada es la capacidad de escuchar las necesidades del equipo, mencionada por el 64% de los encuestados. Le siguen la capacidad de contribuir al crecimiento personal y profesional de los colaboradores (60%) y la habilidad para comunicarse de manera clara (57%).
A pesar de las críticas, muchos trabajadores creen que pueden impulsar un cambio desde dentro de las organizaciones. El 81% considera que posee las cualidades necesarias para convertirse en líder y el 84% afirma que le gustaría asumir ese rol.
Las motivaciones detrás de esta aspiración están vinculadas principalmente a mejorar el clima laboral. El 65% de quienes desean ocupar cargos de liderazgo lo haría para mejorar las condiciones de trabajo y el ambiente del equipo, mientras que el mismo porcentaje señala que le gustaría guiar y apoyar el desarrollo profesional de otras personas.
Para los especialistas en Recursos Humanos, el impacto de un buen líder se refleja en indicadores concretos. El 74% sostiene que se distingue por el clima de trabajo que genera en su equipo, el 70% por el aumento de la satisfacción y el compromiso de los empleados, y el 66% por los resultados operativos que alcanzan sus equipos.



















