Atención conductores: dos barrios de La Matanza ya no se recorren igual y pocos lo saben
Qué se modificó, por qué lo hicieron y cómo puede afectarte si circulás por estas zonas todos los días.

En los últimos días, quienes circulan habitualmente por Ramos Mejía y Ciudad Madero comenzaron a notar modificaciones clave que alteran la rutina vial. No se trata de un simple ajuste menor: el Municipio de La Matanza activó un nuevo esquema de circulación en calles sensibles del distrito con el objetivo de mejorar la movilidad diaria, reducir conflictos vehiculares y reforzar la seguridad en zonas de alto tránsito.
La medida forma parte de un plan más amplio de reordenamiento urbano impulsado por la Subsecretaría de Tránsito y Transporte local, en respuesta al crecimiento sostenido del parque automotor y a reclamos históricos de vecinos que conviven con congestionamientos en horarios críticos, especialmente en áreas cercanas a instituciones educativas.
Una calle que ya no se recorre igual en Ramos Mejía
Uno de los cambios ya implementados se encuentra en la calle Albariños, en Ramos Mejía. Desde esta semana, esta arteria dejó atrás su esquema anterior y pasó a funcionar con sentido único de circulación. El nuevo recorrido va de norte a sur, desde Alvear hacia Humboldt, reorganizando la dinámica vehicular de una zona muy concurrida en horarios escolares.
La elección no fue casual. En ese sector se concentran establecimientos educativos, circulación peatonal intensa y maniobras de ascenso y descenso de pasajeros que, hasta ahora, generaban cruces conflictivos y demoras constantes. Con esta modificación, las autoridades buscan ordenar el flujo, reducir riesgos y facilitar una convivencia más previsible entre conductores y peatones.

Ciudad Madero se suma con una transformación similar
El reordenamiento también alcanza a Ciudad Madero, donde en los próximos días se aplicará un cambio equivalente sobre la calle Aberastain. Actualmente de doble mano, esta vía adoptará un único sentido de circulación, que irá desde Domingo Millán hacia la avenida Eva Perón (ex ruta 3), en dirección sudeste–noroeste.
El objetivo es convertir un tramo que solía ser caótico en una arteria más clara y fluida, evitando maniobras peligrosas y mejorando la lectura del tránsito para quienes no transitan a diario por la zona. Este punto, además, conecta con avenidas clave del distrito, por lo que el impacto del cambio será significativo en la circulación general.
Señalización, adaptación y prevención
Para acompañar estas modificaciones, el Municipio desplegó cuadrillas encargadas de renovar la señalización vertical, colocar cartelería informativa y demarcar correctamente las esquinas involucradas. Durante los primeros días, también se contará con presencia de personal preventor para orientar a los conductores y reducir errores producto de la costumbre.
Desde el área de Tránsito remarcaron la importancia de prestar atención a las nuevas indicaciones, respetar la señalización y circular con precaución mientras se completa el período de adaptación. La experiencia demuestra que, una vez incorporados, estos cambios suelen mejorar notablemente la circulación cotidiana.

Un plan que continúa en otros barrios
Estas intervenciones no son aisladas. Forman parte de una política sostenida de reorganización vial que ya se viene aplicando en distintos puntos de La Matanza y que podría extenderse a otras localidades del distrito. La estrategia apunta a anticiparse a los problemas derivados del aumento del tránsito, en lugar de reaccionar cuando el colapso ya es inevitable.
Para vecinos y conductores, mantenerse informados sobre estos cambios resulta clave. Conocer los nuevos sentidos de circulación no solo evita multas e infracciones, sino que también contribuye a una movilidad más ordenada, segura y eficiente para todos.



















