Latas de atún. Fuente: Pexels
Latas de atún. Fuente: Pexels

El fabricante de atún en conserva Petit Navire solicitó recientemente a sus clientes la devolución de determinados lotes de sus productos, luego de detectar posibles niveles de mercurio superiores a los permitidos. Esta medida se toma como precaución para garantizar la seguridad alimentaria y proteger la confianza de los consumidores, en un momento en que la preocupación por la presencia de metales pesados en alimentos marinos está en aumento.

Petit Navire es una marca francesa líder en conservas de pescado (especialmente atún) que comercializa principalmente en Francia, donde ostenta una alta cuota de mercado. También está presente en otros mercados europeos, incluyendo España, donde se encuentra disponible en supermercados y plataformas en línea.

Atún en lata. Foto: Petit Navire.

Cómo actuar ante latas de atún con posibles niveles de mercurio

Se recomienda a los consumidores que hayan adquirido productos afectados de Petit Navire que sigan las instrucciones oficiales para la devolución de las latas. Además, los especialistas aconsejan moderar el consumo de atún, alternando con otras especies de menor tamaño que contienen menos mercurio, como el atún claro en lata o pescados pequeños de consumo habitual.

Aunque el mercurio es un contaminante potencialmente peligroso, puede ser manejado de forma segura mediante consumo responsable y control de los productos, evitando riesgos innecesarios para la salud, especialmente en grupos vulnerables.

Atún en lata. Foto: Petit Navire.

Crece la preocupación en Europa por la seguridad del atún en lata

Estudios independientes realizados en distintos países europeos han detectado que algunas latas de atún contienen niveles de mercurio superiores a los considerados seguros para otros tipos de pescado. Aunque la normativa de la Unión Europea permite límites más altos para el atún, asociaciones de consumidores y grupos ambientalistas advierten que estas cifras podrían no ser suficientemente protectoras. Además, los controles sobre la presencia de mercurio en los productos comercializados suelen ser insuficientes.

Esta situación ha generado un debate sobre la necesidad de mayor regulación y transparencia en la industria de alimentos marinos, y ha llevado a reforzar medidas preventivas, incluida la devolución de lotes específicos cuando se detectan anomalías.

Crece la preocupación en Europa por la seguridad del atún en lata. Foto: Grok AI.

Por qué el mercurio es un riesgo en el pescado

El mercurio es un metal pesado presente de forma natural en el medio ambiente, aunque también llega a los océanos a través de actividades humanas, como la minería y la quema de combustibles fósiles. En el agua, este metal se convierte en metilmercurio, una forma altamente tóxica que se acumula en los tejidos de los peces.

Los peces depredadores de gran tamaño, como el atún, concentran mayores cantidades de mercurio debido a su posición en la cadena alimentaria. Su consumo frecuente puede representar un riesgo para la salud, especialmente en niños pequeños, mujeres embarazadas y personas que ingieren pescado de manera habitual. La exposición prolongada a este metal puede afectar el sistema nervioso, el desarrollo cognitivo y otros órganos.