Pedro Sánchez, crónica de un presidente cada vez más debilitado en España
Sánchez atraviesa uno de los momentos más complejos de su trayectoria. El líder del PSOE enfrenta el desgaste por denuncias de corrupción, derrotas electorales y cuestionamientos a su gestión, lo que genera una alta fragilidad política, en un escenario marcado por la incertidumbre y la polarización.
Pedro Sánchez es presidente de España desde el 2 de junio de 2018. A partir de esa fecha, ha renovado su mandato en dos etapas principales. La primera de ella fue en 2020, cuando formó el primer gobierno de coalición de la democracia actual el 7 de enero de ese año. Y en la segunda de ellas, fue reelegido por el Congreso el 16 de noviembre de 2023 para una nueva legislatura tras pactar con diferentes fuerzas parlamentarias.
Empero, durante estos casi ocho años de gobierno, Pedro Sánchez no estuvo exento de controversias, polémicas y un poder que en la actualidad se ve mucho más debilitado que como cuando comenzó.
En la práctica, el poder del Partido Socialista Obrero Español ha perdido mucho terreno y, si se miran los números concretos, Pedro Sánchez solo ganó seis de las últimas 26 elecciones (contando unas elecciones generales, municipales y europeas).

Hoy el socialismo en España se ubica en los mínimos espacios de su poder territorial, ya que viene sufriendo una paulatina pérdida de representación en el Parlamento con cada vez menos escaños propios.
La sombra de corrupción que opaca la imagen de Pedro Sánchez
El mandatario está en la mira desde hace tiempo, donde desde algunos aspectos se pueden ver indicadores positivos de la economía, pero que también contrasta con una debilidad parlamentaria crítica, ensombrecida por los casos de corrupción que lo rodean.
Algunos puntos a tener en cuenta de su gestión actual pueden resumirse en las siguientes partes:
Debilidad parlamentaria y Presupuestos:
- Bloqueo de las cuentas: el Gobierno de Pedro Sánchez afronta notables dificultades para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2026. El Congreso, recientemente, rechazó la “senda de estabilidad”, lo que significaba un paso previo necesario e indispensable que obliga al Ejecutivo a tener que renegociar los objetivos de déficit.
- Dependencia de socios: la legislatura sigue dependiendo de sus alianzas con grupos como Junts para estar a flote, quienes mantienen una postura exigente y han forzado a votaciones en contra de las propuestas de Pedro Sánchez y su Administración.
- Resistencia en el poder: pese al bloqueo, Sánchez continúa con su intención de agotar la legislatura hasta el 2027, y no le tiembla el pulso si es que debe gobernar a través de decretos o medidas sociales que eviten las Cortes.
Corrupción
- La oposición del Partido Popular (PP) y Vox: ambos espacios mantienen una presión constante contra Sánchez por escándalos de corrupción que lo afectan directamente y a su entorno del PSOE. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo cuestiona la viabilidad del Gobierno debido a esto y lo cataloga como a una Administración “acorralada”.
- Investigaciones y polémicas políticas: Pedro Sánchez y su entorno enfrentan diversas investigaciones judiciales. En su entorno familiar, el caso de su esposa María Begoña Gómez, es uno de ellos, al ser investigada por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación. En el proceso judicial se examinan presuntos vínculos con empresas que habrían recibido ayudas públicas, entre otras cuestiones.
- Caso Cerdán: otro de los sucesos relevantes de la gestión de Pedro Sánchez tiene que ver con informes policiales que señalaron al exdiputado del Congreso de los Diputados y alto cargo del PSOE, Santos Cerdán, por el presunto manejo de sobornos relacionados con contratos de obras públicas. Por estos informes, el propio Pedro Sánchez debió pedir disculpas públicas y anunció auditorías internas en junio del 2025.
- Empresas fantasmas: incluso en 2026 surgieron nuevas acusaciones contra personas del círculo interno de Sánchez, por presuntos usos de empresas fantasmas y testaferros a fin de poder eludir impuestos.
En la actualidad, una delegación europea llegó a España a fin de poder investigar la situación de corrupción en las entrañas del PSOE. Esto genera una erosión política que va de la mano de derrotas regionales, lo que debilita el poder del Gobierno.
No hay que olvidar los recientes accidentes ferroviarios que afectaron a la nación ibérica. Sánchez ha tenido que comparecer ante el Congreso para dar explicaciones por los graves accidentes de tren en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), debido a que su Administración enfrentó duras críticas relacionadas con la falta de inversión y controles en cuanto al mantenimiento de las vías.
Todo esto hace que el Gobierno de Pedro Sánchez parezca transitar por la cuerda floja en varios aspectos, lo que genera un clima de incertidumbre en la ciudadanía, situación que no hace más que incentivar inestabilidad política en una España que se debate entre seguir el camino del PSOE o cambiar radicalmente para dar un salto hacia la derecha.













