Benjamín Netanyahu, premier israelí. Foto: REUTERS.
Benjamín Netanyahu, premier israelí. Foto: REUTERS.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que los ataques contra Irán no han terminado y afirmó que la ofensiva busca debilitar al liderazgo del gobierno islámico. En un mensaje público, el jefe del Ejecutivo israelí sostuvo que el futuro del país asiático depende de su propio pueblo y planteó que la población iraní debe liberarse “del yugo de la tiranía”.

Las declaraciones de Netanyahu se produjeron luego de la designación de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo, tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, ocurrida al comienzo de la ofensiva militar en Teherán. Según el mandatario israelí, el objetivo estratégico de las operaciones es debilitar la estructura política y militar del régimen iraní.

“Aún no terminamos. Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía; en última instancia, depende de ellos. Pero no hay duda de que, con las medidas tomadas hasta ahora, les estamos rompiendo los huesos y aún no hemos terminado”, expresó el primer ministro.

Israel busca acabar con los ayatolás en Irán

Desde el inicio de la ofensiva, Israel ha defendido que el desmantelamiento del régimen de los ayatolás forma parte de sus metas estratégicas. La campaña militar se desarrolla con el apoyo de Estados Unidos y también busca reducir las capacidades de misiles balísticos y el programa nuclear iraní.

La primera oleada de bombardeos marcó el inicio de una escalada militar que provocó fuertes pérdidas en ambos bandos y generó preocupación internacional por el riesgo de una expansión del conflicto en la región. Entre las consecuencias más relevantes se encuentra la muerte del líder supremo iraní, lo que desencadenó un rápido proceso de sucesión dentro de la estructura del poder en Teherán.

Benjamín Netanyahu ante el Comité de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knéset (Parlamento israelí). Foto: Reuters.
Benjamín Netanyahu. Foto: REUTERS.

Por su parte, el vocero del Ejército israelí, Effie Defrin, aseguró que los bombardeos conjuntos con Estados Unidos provocaron la muerte de unos 1.900 soldados y comandantes del régimen iraní.

Sin embargo, organizaciones independientes advierten sobre un alto número de víctimas civiles. La ONG Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, estima que más de 1.100 civiles murieron desde el 28 de febrero, fecha en que comenzó la actual escalada militar entre Israel e Irán. La situación continúa siendo tensa y sin señales claras de un cese inmediato de las hostilidades.