El megaproyecto científico de China en el océano: una “isla flotante” para explorar profundidades de hasta 10.000 metros
La construcción se desarrollará por etapas y se espera que esté finalizada en 2030. La plataforma formará parte del sistema de grandes infraestructuras nacionales de ciencia y tecnología chinas, orientadas a impulsar investigaciones estratégicas en el ámbito marino.

El 28 de marzo de 2026, China dio un paso clave en su estrategia científica y tecnológica vinculada al mar. Desde Shanghái, autoridades académicas anunciaron el inicio de la construcción de una gigantesca infraestructura destinada a la investigación en mar abierto: una plataforma científica ultragrande que ya fue apodada como una “isla flotante de mar abierto”.
El proyecto, liderado por la Universidad Jiao Tong de Shanghái, busca convertirse en la primera estructura del mundo diseñada específicamente para sostener investigaciones científicas de larga duración en alta mar, incluso bajo condiciones climáticas extremas y en entornos de gran profundidad. La construcción se desarrollará por etapas y se espera que esté finalizada en 2030.
Una plataforma científica gigante para investigar en mar abierto
El diseño de la futura instalación fue concebido como una infraestructura científica integral para la exploración oceánica profunda, capaz de operar directamente en mar abierto y servir como campo de pruebas para nuevas tecnologías marinas.

De acuerdo con la información oficial difundida por la universidad, la plataforma formará parte del sistema de grandes infraestructuras nacionales de ciencia y tecnología de China, orientadas a impulsar investigaciones estratégicas en varias áreas clave:
- Desarrollo de equipos marítimos avanzados
- Estudios de ciencias marinas y ecosistemas
- Exploración de recursos oceánicos
- Validación tecnológica en condiciones reales de alta mar
Para lograrlo, el complejo combinará: análisis en tierra, experimentación en campo y soporte embarcado, un modelo que busca acortar la distancia entre el laboratorio y el entorno oceánico real.
Cómo será la “isla flotante” de China: diseño, funcionamiento y tecnología
El diseño de esta “isla flotante” se apoya en una arquitectura compuesta por tres elementos principales que operarán de forma integrada.
- Plataforma central flotante: funcionará como el núcleo operativo de toda la infraestructura científica.
- Laboratorios embarcados: buques y módulos experimentales que permitirán realizar pruebas tecnológicas y estudios oceanográficos directamente en el mar.
- Base terrestre de apoyo: instalada en tierra firme, brindará soporte logístico, mantenimiento técnico y procesamiento de datos.
Este esquema permitirá integrar pruebas de ingeniería, observación científica y análisis de información en un mismo sistema, acelerando el desarrollo y la validación de nuevas tecnologías oceánicas.
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es su diseño estructural basado en un modelo de casco doble semisumergible, una configuración utilizada en plataformas offshore de alta estabilidad.

Esta tecnología permitirá mejorar la estabilidad en condiciones de mar abierto y operar con equipos de aguas profundas de cientos de toneladas, capaces de alcanzar profundidades de hasta 10.000 metros.
Estudios climáticos, petróleo offshore y minería submarina
La futura infraestructura tendrá múltiples aplicaciones científicas e industriales. Entre ellas, se destacan:
- Desarrollo de equipos marinos críticos
- Estudios para mejorar la previsión de tifones
- Evaluación de instalaciones offshore de petróleo y gas
- Investigaciones sobre ecosistemas marinos profundos
- Pruebas de minería submarina
Según la Universidad Jiao Tong de Shanghái, la plataforma será autopropulsada y operará de forma autónoma en mar abierto, lo que permitirá desarrollar campañas científicas prolongadas lejos de la costa.
Tecnología oceánica, un área estratégica para el futuro
En paralelo con el anuncio del proyecto, la universidad inauguró el Instituto de Ciencia e Ingeniería en Aguas Profundas y Distantes, que será el organismo encargado de coordinar la investigación científica, formar especialistas y gestionar el desarrollo de la futura plataforma.

El centro también tendrá un rol clave en la formación de ingenieros y científicos especializados en tecnología oceánica, un área que varios países consideran estratégica para el futuro de la exploración marina.
Si se cumplen los plazos previstos, para 2030 China contará con una de las infraestructuras científicas marinas más avanzadas del mundo, diseñada para explorar los límites tecnológicos y científicos de los océanos más profundos del planeta.















