Dubái, uno de los centros financieros por excelencia en el mundo.
Dubái, uno de los centros financieros por excelencia en el mundo. Foto: Google.

Frente a la inestabilidad que atraviesa Medio Oriente desde hace meses, la ciudad de Dubái -reconocida mundialmente por ser un centro financiero de gran renombre- atraviesa una situación atípica. Es que las élites adineradas se encuentran retirando discretamente su dinero para llevarlo a otros destinos, tales como Suiza y Singapur.

Hasta este conflicto, Dubái se había forjado una reputación como oasis de estabilidad en Oriente Próximo, lo que lo catapultó a una posición de centro financiero seguro, donde personas con elevados patrimonios podían invertir su dinero, dirigir sus transacciones y negocios y mantenerse estables financieramente a largo plazo.

Dubái se comporta como un oasis financiero en Medio Oriente. Foto: Google.

Los ataques en Medio Oriente generan inestabilidad económica

Los últimos ataques con misiles y drones por parte de Irán en la zona (Dubái es una ciudad de los Emiratos Árabes Unidos, país aliado a Estados Unidos), generaron una fuerte crisis económica y donde los mercados bursátiles de la región perdieron en un inicio 120.000 millones de dólares en valor.

También el turismo y la ocupación hotelera se desplomaron, al tiempo que los vuelos con origen y destino al Aeropuerto Internacional de Dubái se redujeron drásticamente.

Toda esta situación lleva a pensar a los inversores con mayor capital sobre si Dubái, por estar enclavado en la región del Golfo Pérsico, es un lugar seguro para colocar el dinero. La duda se traduce en accionar y muchos inversores comenzaron a retirar su dinero de Dubái para colocarlo en otros centros financieros con mayor estabilidad, tales como Suiza o Singapur.

Los grandes inversores prefieren pasar sus capitales a Suiza o Singapur. Foto: X/@dejanirasilveir

Mientras tanto, el fuego cruzado continúa en Medio Oriente y las posibilidades de una tregua entre los Estados Unidos e Irán parecen estar lejanas. El bloqueo en el Estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los problemas principales de la región, debido a que por esta zona -en períodos de normalidad- transita el 20% del petróleo mundial, un porcentaje similar de gas natural licuado, así como también mercancías clave para diferentes industrias de punta, lo que genera una grave dificultad para los mercados que su tránsito esté cerrado.