Diego Guelar en Canal 26.
Diego Guelar en Canal 26. Foto: Captura

Diego Guelar, ex embajador argentino en EEUU, China, Brasil y la Unión Europea, habló con Canal 26 sobre la histórica visita del presiden estadounidense Donald Trump a China para reunirse con su par Xi Jinping. Además, se refirió sobre la situación que atraviesa Cuba bajo las amenazas de Washington.

Guelar analizó la delicada situación geopolítica que enfrenta Trump. Con un índice de desaprobación que ronda entre el 65% y 68% según las principales encuestas, el mandatario llegó a Beijing con una agenda cargada de tensiones comerciales y militares.

El error estratégico de Trump con Irán

Guelar fue contundente al calificar la postura del presidente republicano frente a Irán. “El presidente Trump ha cometido, a mi juicio, el error de tomarlo como una bandera propia”, afirmó el exdiplomático, recordando que “todos sabemos que ese gobierno islámico es, desde hace 57 años, un riesgo para la región, para Israel y para el mundo”.

El especialista subrayó que Teherán ha sido responsable de atentados en todo el mundo, incluyendo los sufridos por Argentina en 1992 y 1994. Sin embargo, señaló que Trump cayó en una trampa al personalizar el conflicto, generando un repudio global con declaraciones como “voy a desaparecer la cultura persa en 24 horas”.

Un liderazgo en crisis frente a aliados y adversarios

El exembajador destacó la paradoja de que Trump llegue debilitado a una cumbre clave con China, un país que calificó como “enemigo estratégico” de Estados Unidos. “La mayoría de los gobiernos árabes sienten a Irán como un peligro. El presidente Trump no está liderando a esa enorme parte del mundo”, explicó, a la vez que afirmó que el líder republicano “tiene que acordar con China”.

Según el análisis, el mandatario estadounidense se ha peleado con sus grandes aliados: Europa, México, Canadá, Japón y Australia. “La unilateralidad del capricho individual al que le hace perder fuerza en una causa en la que todos coinciden”, sentenció.

Guelar recordó que durante la administración de Barack Obama se negoció un acuerdo entre 2013 y 2015, con el cual Irán suspendía su enriquecimiento de uranio por 15 años y aceptaba controles internacionales. Los garantes eran Estados Unidos, China, Rusia, Francia y la Unión Europea.

Donald Trump y Xi Jinping durante su encuentro en octubre de 2025. Foto: REUTERS

Sin embargo, “Trump abandonó el acuerdo en 2018, eso le permitió a Irán rehacerse, volver a enriquecer uranio y retirarse de los controles internacionales. Hoy estamos en este lío”, afirmó el exembajador. La situación actual es crítica: la República Islámica mantiene el control de su territorio, del régimen de los ayatolás y ha incorporado el bloqueo del estrecho de Ormuz.

Cuba y Venezuela: otras amenazas sin justificación

Consultado sobre las recientes declaraciones de Trump respecto a Cuba, Guelar fue categórico: “Cuba es un monumento al fracaso, no es una amenaza hoy al mundo. No justifica una acción militar”. El exdiplomático calificó como incomprensibles algunas ocurrencias del presidente, como sugerir que el estado 51 podría ser Venezuela, causando perplejidad incluso entre analistas políticos experimentados.

“Estas cosas yo realmente no las entiendo, me gustaría que me las expliquen sin enojarse, porque no las puedo entender desde el punto de vista de la geopolítica”, añadió.

Un llamado a la reflexión y al retorno del liderazgo global

Guelar concluyó que Trump “tiene que hacer una reflexión y recuperar ese liderazgo que le corresponde. No hay otro que pueda liderar el mundo libre que no sea Estados Unidos, pero sea el presidente Trump”. El exembajador insistió en que el mandatario debe escuchar a su propio Pentágono y a la opinión pública, que mayoritariamente rechaza su gestión tanto en lo económico, como en política migratoria y en el manejo del conflicto con Irán.

“Tiene que entender que esto es un tema del mundo, no de él personalmente, ni un instrumento de su reelección o de que ganen las elecciones de medio término de noviembre”, sentenció, advirtiendo que el tiempo para corregir el rumbo se agota.