El super complejo deportivo de China en Nansha: así es la megaobra de Zaha Hadid Architects para 100 millones de personas
Su escala no tiene precedentes: incluye un estadio con capacidad para 60.000 espectadores, un pabellón cubierto para 20.000 personas y un moderno centro acuático con 4.000 asientos, equipado con piscina olímpica y foso de saltos.

En el sur de China, donde el río Perla desemboca en el mar y la urbanización avanza a un ritmo sin precedentes, emerge una de las apuestas urbanísticas y deportivas más ambiciosas del siglo XXI. En el distrito de Nansha, corazón de la Greater Bay Area (GBA), el gigante asiático construye desde 2023 un complejo que busca convertirse en el principal pulmón recreativo de una megaregión que podría superar los 100 millones de habitantes antes de que finalice la década.
Nansha: el epicentro deportivo de la mayor megaciudad del mundo
El proyecto, desarrollado por el prestigioso estudio Zaha Hadid Architects, se extiende sobre 70 hectáreas dentro de una superficie total de 700.000 metros cuadrados. Su escala no tiene precedentes: incluye un estadio con capacidad para 60.000 espectadores, un pabellón cubierto para 20.000 personas y un moderno centro acuático con 4.000 asientos, equipado con piscina olímpica y foso de saltos.

La infraestructura ya comenzó a operar parcialmente en 2025 y está estratégicamente conectada a través de la línea 18 del metro de Guangzhou y el nuevo puente Shenzhen-Zhongshan, facilitando el acceso desde nodos clave como Hong Kong y Macao. Además, el complejo incorpora residencias para atletas y múltiples instalaciones exteriores, pensadas tanto para el alto rendimiento como para el uso comunitario.
Infraestructura resiliente: deporte y defensa climática en un solo proyecto
Más allá de su función deportiva, el área de Nansha cumple un rol clave en la adaptación climática. Ubicado en una zona de clima subtropical, el parque fue diseñado con humedales integrados capaces de absorber excedentes de agua ante posibles inundaciones o subidas extremas del nivel del mar.
Este enfoque convierte al complejo en una pieza de ingeniería civil estratégica dentro del esquema de prevención de catástrofes de China. No solo se trata de un espacio de ocio y competencia, sino también de una barrera natural frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes.

Arquitectura inspirada en la historia y pensada para el futuro sostenible
El lenguaje arquitectónico del complejo combina innovación tecnológica con referencias culturales. Las formas fluidas y dinámicas de sus estructuras evocan los cascos de los antiguos barcos de vela de la dinastía Song, que hace mil años transformaron el río Perla en un eje comercial global.
Las fachadas, recubiertas por lamas verticales curvilíneas, optimizan la ventilación natural y el sombreado, mientras que las cubiertas simulan abanicos de seda tradicionales. El sistema de ventilación aprovecha los vientos del Mar de China Meridional, reduciendo el consumo energético. En el estadio principal, el diseño permite que el aire caliente ascienda y sea expulsado de manera eficiente, al tiempo que un gran arco estructural ofrece vistas panorámicas del entorno fluvial.
Según la firma diseñadora, el complejo también funcionará como base de entrenamiento para atletas de élite durante todo el año, gracias a los inviernos suaves de la región. Sin embargo, el objetivo central apunta al bienestar de la población local, con acceso a instalaciones de primer nivel para escuelas y clubes.

La agenda de eventos ya da cuenta del impacto inmediato del proyecto. De acuerdo con el medio ‘China Daily’, el recinto debutó con un partido de baloncesto masculino y continuó con la inauguración de la Superliga de Fútbol de Guangdong. Para diciembre de 2025, además, ya se habían programado cuatro conciertos multitudinarios con entradas agotadas, confirmando que Nansha no solo será un polo deportivo, sino también un nuevo epicentro cultural en la región.













