Irán y una advertencia que siembra el miedo: amenaza con convertir en un “cementerio” para el enemigo a parte de su territorio
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que una guerra directa con Estados Unidos es poco probable, aunque lanzó fuertes amenazas tras los recientes ataques estadounidenses en el sur de Irán.

La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar en las últimas horas luego de nuevas acusaciones cruzadas por supuestas violaciones de la tregua impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump. En medio de un escenario regional cada vez más inestable, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que una nueva guerra directa con Washington es “improbable”, aunque advirtió que responderá con dureza ante cualquier agresión militar.
“El riesgo de guerra es bajo debido a la debilidad del enemigo”, afirmó Mohamad Akbarzadeh, subjefe político de la Marina del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, en declaraciones difundidas por la agencia Tasnim. Sin embargo, el funcionario dejó claro que las fuerzas iraníes permanecen en máxima alerta y listas para actuar “con los cargadores llenos”.
La advertencia más contundente llegó cuando Akbarzadeh aseguró que Irán transformará toda su costa sur “en un cementerio para los agresores” si se produce un ataque militar. La amenaza abarca una extensa franja estratégica que va desde Chabahar, sobre el océano Índico, hasta Mahshahr, en el golfo Pérsico, una zona clave para el comercio energético mundial y el control marítimo regional.
Nuevos ataques de EEUU que alejan la tregua con Irán
Las declaraciones se producen tras los recientes ataques estadounidenses contra posiciones de lanzamiento de misiles y buques minadores iraníes en el sur del país. Washington describió la operación como “maniobras de autodefensa”, mientras que Teherán denunció formalmente una “grave violación” del alto el fuego acordado semanas atrás con mediación internacional.
Pese al endurecimiento del discurso, ambos países mantienen abiertas las negociaciones de paz en Qatar. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reiteró que Teherán está dispuesto a avanzar hacia un acuerdo basado en el “respeto mutuo”, aunque insistió en que Estados Unidos debe abandonar las presiones militares y económicas para lograr avances concretos.
Desde hace semanas, Washington y Teherán protagonizan una intensa guerra diplomática y mediática mientras intentan alcanzar un entendimiento con apoyo de mediadores regionales, entre ellos Pakistán. No obstante, las diferencias continúan siendo profundas, especialmente en torno al programa nuclear iraní y al control estratégico del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores petroleros del planeta.

En paralelo, el Ministerio de Inteligencia iraní acusó a Estados Unidos e Israel de mantener como objetivo final el derrocamiento de la república islámica. “El enemigo ahora persigue por otros medios el objetivo de fragmentar el país”, señaló el organismo en un comunicado difundido este miércoles.
La crisis regional también se agrava por la ofensiva israelí en el Líbano. En las últimas 24 horas, Israel lanzó más de 120 ataques aéreos que dejaron al menos 31 muertos y 40 heridos, según autoridades libanesas. El primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó además la ampliación de las operaciones terrestres en el sur libanés, aumentando la presión sobre un frágil alto el fuego que se mantiene desde mediados de abril.











