ICE en el Mundial 2026: crece la preocupación por la presencia de agentes migratorios en los estadios de Estados Unidos
En medio de las críticas y la preocupación, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que habrá agentes de ICE en los partidos del Mundial. Sin embargo, aseguraron que no harán controles migratorios ni redadas dentro de los estadios.

A pocos días del comienzo del Mundial 2026 en Estados Unidos, una de las grandes preguntas que genera preocupación entre inmigrantes, trabajadores y turistas es qué papel tendrán realmente los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante el torneo.
La polémica creció en los últimos meses luego de los fuertes cruces entre las autoridades migratorias federales y el gobierno del estado de Nueva York, encabezado por Kathy Hochul, quien impulsó medidas para limitar la cooperación entre las fuerzas policiales locales y ICE. Entre las nuevas disposiciones también se estableció que los agentes deberán actuar con el rostro descubierto.
En medio de las críticas y el temor creciente, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que habrá presencia de agentes de ICE en los partidos del Mundial, aunque aseguró que no estarán destinados a realizar controles migratorios ni redadas masivas dentro de los estadios, según explicó la corresponsal Mamen Sala.
Además, los funcionarios federales informaron que el objetivo principal será colaborar con tareas de seguridad vinculadas a delitos como la falsificación de entradas y productos oficiales, el tráfico de drogas y la trata de personas. También aclararon que los agentes no verificarán el estatus migratorio de espectadores ni empleados que trabajen en el evento deportivo.
Sin embargo, el propio DHS reconoció que, en caso de detectar delitos graves o personas con antecedentes criminales, podrían realizarse detenciones durante el torneo.
Las explicaciones oficiales no lograron disipar la preocupación de distintos sectores. Organizaciones defensoras de inmigrantes sostienen que la sola presencia de ICE en las inmediaciones de los estadios ya genera temor e incertidumbre, especialmente entre quienes trabajan en restaurantes, transporte, hoteles y cafeterías vinculadas al Mundial.

Muchos inmigrantes consideran que estos operativos podrían derivar en situaciones de control migratorio encubierto o en procedimientos que terminen afectando a trabajadores y aficionados extranjeros que solo buscan disfrutar del evento deportivo.
La discusión también reabre el debate sobre los límites entre seguridad y control migratorio en Estados Unidos. Mientras el gobierno federal insiste en que se trata de medidas preventivas habituales en eventos masivos, críticos y organizaciones sociales advierten que el clima de tensión podría impactar directamente en el ambiente festivo que suele acompañar a una Copa del Mundo.















