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Exclusivo Canal26.com | La palabra de Perkins Rocha, el único preso político venezolano “liberado” del Helicoide, que sigue detenido en su casa

En una charla íntima, desde la casa de Rocha, Federico Juanto dialogó con el detenido y su esposa, María Costanza Cipriani.

🚨 EXCLUSIVO | Habla por primera vez Perkins Rocha, preso político del chavismo en Venezuela
🚨 EXCLUSIVO | Habla por primera vez Perkins Rocha, preso político del chavismo en Venezuela
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Caracas. A la puerta de un departamento de barrio golpeé dos veces. Afuera hay dos policías que no se mueven. Adentro, con tobillera electrónica y custodiado, nos recibe Perkins Rocha junto a su esposa, Maria Costanza Cipriani.

Rocha es abogado, dirigente Político y uno de los hombres de mayor confianza de María Corina Machado. El régimen de Maduro lo detuvo y lo mantuvo 535 días en el Helicoide incomunicado. Hoy es el único preso político “liberado” que sigue detenido: en su casa, con vigilancia las 24 horas.

En esta entrevista exclusiva para Canal 26, Rocha cuenta cómo fueron esos meses. Habla de las celdas, de la falta de abogados, de los meses sin poder ver ni llamar a su familia. Denuncia las condiciones que enfrentó como preso político y el silencio del sistema judicial.

Pero el relato no termina en la cárcel. Hoy las restricciones siguen. Tiene grilletes electrónicos, no puede salir sin permiso y su apelación de amnistía para lograr su libertad duerme en un juzgado sin respuesta.

Su esposa, Maria Costanza Cipriani, también habla. Y lo que cuenta duele. Describe la tortura emocional, las horas en la puerta del Helicoide sin que los atendieran y la humillación de pedir por un derecho básico: comunicarse con su esposo. Hoy, ambos estan juntos, firmes es su amor.

A Perkins le quitaron la posibilidad de salir al mundo exterior, pero el régimen de Maduro no logró sacarle su arma principal: su pensamiento. “Siento que Venezuela es un ser huérfano”, dice Perkins antes de despedirse. Y se queda ahí, en la puerta de su casa, custodiado. Esperando que un juez firme su libertad.

Perkins Rocha con la tobillera electrónica, en detención domiciliaria. Foto: Gentileza
Perkins Rocha y su esposa María Costanza Cipriani Foto: Gentileza

Entrevista a Perkins Rocha, preso político de Venezuela

Perkins Rocha permaneció 535 días en El Helicoide, la cárcel más emblemática de Venezuela para presos políticos, acusado de defender el voto ciudadano tras las elecciones del 28 de julio de 2024. Su esposa, que lo visitó durante todo ese tiempo, describe un calvario de humillaciones y denigración humana. Ambos relatan en un video las torturas, el hostigamiento y la parálisis judicial que aún lo mantiene con grillete electrónico y apostamiento policial.

“Fueron 535 días que permanecí ahí”

Rocha relata que su labor tras las elecciones era ayudar a los ciudadanos que “se expresaron democráticamente” y, en particular, a los testigos de mesa que legalmente habían entregado las actas electorales. “Lo que ocurrió después del 28 de julio fue una cacería”, afirma, y lo llevó directamente a las celdas de El Helicoide, donde permaneció sin asistencia jurídica ni visitas.

“Fueron 535 días que permanecí ahí”, sentencia. Para él, la cárcel significó vivir “en la oscuridad”. Ahora, en libertad condicionada, debe usar un grillete electrónico y dar “fe de vida” cada tres horas, además de soportar un apostamiento policial permanente.

“Yo estoy presa con él”: el drama de las familias

La esposa de Rocha describe la visita a El Helicoide como “una tortura” y “denigrante de la condición humana”. Narra cómo los funcionarios leían en voz alta las cartas que su esposo le enviaba, violentando su intimidad: “Me sentía tan violentada en mi relación de pareja cuando ellos me lo decían”. Por eso, decidió no enviarle mensajes de amor: “No quería que él sintiera eso en boca de esos malandros”.

“Ahora no somos un preso, somos dos”, dice, “yo estoy presa con él”. A pesar del dolor, rescata algo: “El hombre que salió salió herido, tiene heridas que sanar, pero su esencia sigue siendo la misma”.

Un sistema judicial paralizado y el temor de los jueces

Rocha denuncia que su juicio sigue abierto, sin abogado durante más de un año y medio, y que la corte de apelación “no trabaja, no funciona, está absolutamente inmóvil”. Además, su estado de salud es crítico: vive con una válvula intracraneal que requiere revisión periódica con un tomógrafo, algo imposible en su condición.

Señala que los jueces temen tomar decisiones favorables por el llamado “efecto Afiuni”, en referencia a la juez María Lourdes Afiuni, encarcelada por liberar a un preso. Según Rocha, su propio juez ha dicho que si dicta una resolución favorable “al día siguiente va preso”. Él mismo fue magistrado en 2003, hasta que fue destituido y perseguido, aunque entonces logró protección internacional.

Venezuela: un ser huérfano que necesita afecto

En un tono de profunda reflexión, Rocha afirma que Venezuela “es un ser huérfano que necesita de la madre que le tienda la mano” y que reconozca sus valores. Critica que la persona elegida democráticamente no pueda ingresar al país, lo que profundiza el vacío y la impotencia.

Aun así, mantiene la esperanza: “Yo pienso que esto va a cambiar”. Cree que Venezuela puede construir “un modelo venezolano” para levantarse de las crisis “manteniéndonos firmes en convicciones ciudadanas sin ir a la violencia”. Mientras tanto, él y su esposa aprenden a “revivir en pareja”, con la certeza de que el dolor compartido también puede ser el inicio de una nueva vida.

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