comscore

Dos terremotos, dos causas distintas: la clave geológica que explica la alarma regional

Dos terremotos de gran magnitud ocurridos con pocas semanas de diferencia reavivaron la preocupación en Sudamérica. Geólogos explican por qué no todos los sismos tienen el mismo origen ni provocan los mismos daños.

Temblor en Colombia
Temblor en Colombia Foto: EFE
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

La sucesión de fuertes terremotos en el norte de Sudamérica abrió una pregunta inevitable: ¿están conectados estos eventos o se trata de fenómenos independientes? La inquietud creció porque los sismos ocurrieron con apenas semanas de diferencia y afectaron a países ubicados dentro de una región marcada por una intensa dinámica geológica.

El primer episodio se registró el 24 de junio en Venezuela, con dos movimientos de magnitud 7,2 y 7,5, mientras que el segundo ocurrió el 10 de agosto en Colombia, con magnitud 7,4 y epicentro en Chocó.

Aunque para la población la cercanía temporal puede sugerir una relación directa, los especialistas explican que no todos los terremotos responden al mismo mecanismo. En otras palabras, dos sismos pueden parecer similares por su magnitud o por la fecha en la que ocurren, pero tener causas geológicas completamente diferentes.

La clave está bajo tierra: placas, fallas y profundidad

Para entender qué ocurrió, hay que mirar el movimiento de las placas tectónicas. Sudamérica se encuentra en una zona donde interactúan grandes bloques de la corteza terrestre, entre ellos la placa Sudamericana, la placa de Nazca y la placa del Caribe.

Anillo de fuego
Los peores terremotos en Sudamérica Foto: Wikipedia

Esa interacción genera acumulación de energía durante largos períodos y, cuando esa energía se libera de manera brusca, se producen los terremotos.

En el caso de Venezuela, los sismos estuvieron vinculados con fallas superficiales asociadas a la dinámica de la placa del Caribe. Según la explicación del geólogo Andrés Folguera, la placa caribeña se introduce por debajo de Sudamérica y ese proceso activa fracturas como las fallas de Boconó y San Sebastián.

La particularidad es que esos movimientos ocurrieron a poca profundidad, a menos de diez kilómetros, lo que puede aumentar la intensidad del sacudón en superficie.

Colombia, en cambio, presentó un escenario distinto. El terremoto del 10 de agosto tuvo relación con la placa de Nazca, que se hunde bajo la placa Sudamericana desde el océano Pacífico. El sismo tuvo una profundidad cercana a los 96 kilómetros, lo que lo ubica como un evento intermedio.

Por qué dos terremotos fuertes pueden tener impactos tan distintos

Uno de los errores más comunes al hablar de terremotos es mirar solo la magnitud. Si bien la magnitud indica cuánta energía se libera, no determina por sí sola el nivel de destrucción.

Desastres por los terremotos en Venezuela.
Sube la cifra de fallecidos por los terremotos en Venezuela. Foto: REUTERS

También importan la profundidad, la distancia al epicentro, el tipo de suelo, la calidad de las construcciones y la preparación de la población.

Por eso, un sismo profundo puede sentirse en muchas ciudades, pero distribuir parte de su energía antes de llegar a la superficie. En cambio, un terremoto superficial puede liberar energía mucho más cerca de zonas habitadas y generar movimientos más violentos en áreas específicas.

Esta diferencia ayuda a comprender por qué los terremotos de Venezuela y Colombia, aunque cercanos en el calendario y de magnitudes elevadas, no tuvieron exactamente el mismo comportamiento.

Colombia y Venezuela: una región marcada por la tensión tectónica

Colombia se encuentra dentro del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las franjas sísmicas y volcánicas más activas del planeta. Allí interactúan placas que se desplazan de manera constante, aunque esos movimientos suelen medirse en centímetros por año.

La placa de Nazca avanza con mayor velocidad que la del Caribe, lo que refuerza la complejidad sísmica del oeste sudamericano. Esta condición convierte a Colombia en una zona de alta actividad geológica, especialmente en regiones vinculadas al Pacífico.

Imágenes del terremoto que azotó a Colombia este 10 de agosto
Residentes remueven los escombros de un edificio derrumbado tras un terremoto en Cali. Foto: REUTERS

El Servicio Geológico Colombiano monitorea de forma permanente la actividad sísmica del país y estima que se registran alrededor de 2.500 sismos por mes, aunque la mayoría no es percibida por la población.

Esta cifra no significa que todos los movimientos representen una amenaza inmediata, sino que Colombia está ubicada en un contexto geológico naturalmente activo, donde la prevención y el monitoreo son fundamentales.

¿Se pueden predecir los terremotos?

La respuesta corta es no. La ciencia actual todavía no permite anticipar con precisión el día, la hora y el lugar exacto de un gran terremoto.

Lo que sí puede hacer es identificar zonas de amenaza, estudiar patrones históricos, mejorar los sistemas de monitoreo y fortalecer las normas de construcción.

Por eso, los expertos insisten en que la prevención no pasa por esperar una predicción exacta, sino por reducir la vulnerabilidad. Contar con edificaciones resistentes, rutas de evacuación, simulacros, mochilas de emergencia y educación ciudadana puede marcar una diferencia decisiva cuando ocurre un evento sísmico importante.

Qué enseñan estos terremotos sobre el futuro sísmico de Sudamérica

Los recientes episodios en Venezuela y Colombia recuerdan que Sudamérica es una región viva desde el punto de vista geológico. La Tierra se mueve constantemente, aunque la mayoría de esos movimientos sean imperceptibles.

Cuando la energía acumulada se libera de manera brusca, el impacto puede ser significativo, especialmente en zonas urbanas vulnerables. Por eso, la actividad sísmica debe analizarse con criterios científicos y no solo a partir de la percepción social del miedo.

La principal conclusión de los geólogos es que la cercanía temporal entre dos terremotos no alcanza para afirmar que estén conectados. Cada evento debe analizarse según su profundidad, su origen tectónico y el tipo de ruptura que lo produjo.

En este caso, los especialistas señalan que el sismo colombiano respondió a la ruptura profunda de la placa de Nazca, mientras que los venezolanos estuvieron asociados a fallas más superficiales vinculadas a la placa del Caribe.

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.