
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que los disturbios que están ocurriendo en Los Ángeles por las redadas migratorias de su Gobierno se deben a que, según él, están tratando de "alargar una invasión extranjera". Además, contó que mandó miles de soldados a esa ciudad.
Ataque a la paz, al orden público y a la soberanía nacional
"Lo que están presenciando en California es un ataque total a la paz, al orden público y a la soberanía nacional, perpetrado por alborotadores que portan banderas extranjeras con el objetivo de prolongar una invasión extranjera de nuestro país. No vamos a permitir que eso suceda", dijo Trump durante un mitin en Fort Bragg, la mayor base militar en suelo estadounidense.
Las redadas migratorias son operativos en los que las autoridades detienen a personas que están en el país sin papeles o con problemas en su estatus migratorio. Suelen hacerse en lugares públicos, casas o lugares de trabajo, y pueden terminar en deportaciones.

"No permitiremos que agentes federales sean atacados, ni que una ciudad estadounidense sea invadida y conquistada por un enemigo extranjero. Eso es lo que son", añadió el presidente, afirmando que fue la Administración de su predecesor Joe Biden (2021-2025) la que dejó "entrar a muchas de esas personas".
Trump criticó la presencia de banderas extranjeras en las protestas del condado de Los Ángeles (donde se han ondeado en especial la enseña mexicana y varias centroamericanas) y afirmó que ha visto que se han quemado banderas estadounidenses durante los disturbios.
"No han sido quemadas por gente de nuestro país ni por gente que ama a nuestro país. Quienes queman la bandera estadounidense deberían ir a la cárcel por un año", dijo Trump antes de ser respondido con vítores por parte de los militares de Fort Bragg.

El presidente añadió que su Gobierno va a intentar que se castigue con prisión la quema de la insignia nacional y que están "trabajando con algunos senadores" para lograrlo.
Las autoridades de California
Trump volvió a criticar al gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, acusándole de no hacer nada para garantizar la seguridad en Los Ángeles.
Las autoridades de California criticaron a Trump por mandar 4.000 soldados de la Guardia Nacional y 700 marines, aunque la policía local dijo que las protestas ya estaban bajo control. Lo acusaron de querer empeorar la situación a propósito.

Además, el lunes el estado de California le hizo un juicio a Trump por esa decisión, diciendo que se pasó de sus poderes y violó la Décima Enmienda de la Constitución, que protege la autoridad de los estados frente al Gobierno federal.











