Alerta en la causa del Pity Álvarez por el pedido de la Fiscalía: qué pasó con el exlíder de Intoxicados y Viejas Locas
La Fiscalía solicitó al Tribunal N° 29 que se reanude el proceso penal contra Cristian “Pity” Álvarez alegando que su estado de salud mental evolucionó favorablemente. Los detalles.

Cristian “Pity” Álvarez quedó nuevamente a las puertas del juicio oral por el asesinato de Cristian Maximiliano Díaz ocurrido en julio de 2018. Los fiscales Sandro Abraldes y Micaela Sagretti presentaron un pedido formal ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 para que se reanude el proceso penal, bajo el argumento de que el imputado está en condiciones de afrontar las audiencias.
El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados volvió al ruedo en la música tras haberse presentado en Córdoba en 2025, año en que se suspendió su recital en Vélez, que iba a ser en diciembre. En paralelo, la causa permanecía frenada debido al estado de salud mental del artista, pero los representantes del Ministerio Público Fiscal sostuvieron que la situación de incapacidad que motivó la suspensión quedó atrás.
Según el planteo de la Fiscalía, Álvarez puede comprender la naturaleza de las imputaciones en su contra y participar activamente de su defensa técnica, a pesar de continuar bajo tratamiento. En su dictamen, los fiscales subrayaron que las víctimas piden obtener una respuesta judicial y hay interés social en el avance de la causa, aspectos que exigen que se fije una fecha para el inicio del debate.
Causa del Pity Álvarez: por qué se lo imputa
El hecho que se le imputa al exlíder de Viejas Locas ocurrió la madrugada del 12 de julio de 2018 frente a la Torre 12 del barrio Samoré de Villa Lugano. De acuerdo con la acusación fiscal, Álvarez le habría disparado cuatro veces a Díaz tras una discusión. Posteriormente, descartó el arma y se dio a la fuga. Horas más tarde, se entregó a la Policía.
Tras este pedido, el Tribunal deberá analizar los informes periciales y médicos más recientes para determinar si el artista vuelve al banquillo de los acusados. Por su parte, la querella que representa a la familia de la víctima manifestó reiteradamente la urgencia de que el caso alcance la instancia de sentencia para dar cierre a un proceso que lleva casi ocho años de espera.










