Tango argentino sin fronteras: la declaración exclusiva de la orquesta que brilló en el Cabildo y hoy deslumbra en China y Europa
Un músico de la orquesta La Juan D’Arienzo habló con Canal 26 y destacó la participación del público joven, estudiantes universitarios y chicos que se acercan para escuchar, bailar o tocar y aseguró que “la renovación es permanente”.

La orquesta argentina La Juan D’Arienzo continúa consolidando su proyección internacional con una gira que no deja de sumar hitos. Tras presentarse en China, donde deslumbró al público asiático con la potencia rítmica y la elegancia del tango tradicional, la formación llevó la energía del “Rey del Compás” a escenarios lejanos, confirmando la vigencia y el atractivo global de la música rioplatense. En una entrevista exclusiva para Canal 26, Ricardo Badaracco, bandoneonista de la orquesta, afirma: “Fue una de las orquestas más importantes y la más popular”.

Luego de su exitoso paso por Asia, el recorrido de La Juan D’Arienzo sigue por Europa, donde se presentarán ante nuevas audiencias. Con salas colmadas y una respuesta entusiasta del público, la orquesta reafirma su lugar como una de las principales embajadoras del tango argentino contemporáneo, tendiendo puentes culturales a través de un repertorio que combina tradición, fuerza y frescura. “Hay un entusiasmo muy grande en Asia por el tango”, afirma el bandoneonista.
El origen de la orquesta
A mediados del 2012 se funda La Juan D’Arienzo con la idea de recrear el estilo del “Rey del Compás”, quien marcó un antes y un después en el Tango a partir de los años 30’. La dirige el bandeononista Facundo Lázzari, completando la línea de bandoneones Ricardo Badaracco, Oscar Yemha y Lucas Pantarotto, en violines Pablo Ginzburg, Emilio Pagano y Juan Pablo Cravenna, en piano Federico Perez, contrabajo Andrés Santarsiero, con la voz de Fernando Rodas.
“Carlos Lázari, el abuelo de Facundo, fue durante 25 años el primer bandoneón de D’Arienzo, además de arreglador y director musical. D’Arienzo era el showman, el productor, quien armaba todo, pero siempre trabajaba con un director musical, y ese rol lo cumplió Carlos Lázari durante un cuarto de siglo. Facundo es su nieto y fue alumno de su abuelo; yo también lo fui. Esa es la figura que nos une: trabajamos con él un tiempo tocando el estilo de D’Arienzo y tuvimos el privilegio de empaparnos de ese legado de manera directa”, afirma Badaracco. Y continúa: “De ahí viene el nombre, ahí viene la idea de formar la orquesta preservando el estilo musical de D’Arienzo”.

A lo largo de una década de trayectoria, la orquesta realizó más de 20 giras internacionales por Europa, América y Asia, con presentaciones en países como Italia, Alemania, Portugal, Dinamarca, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Brasil, Colombia, Japón y Taiwán, entre otros. En paralelo, recorrió gran parte del territorio argentino, llevando su sello musical a casi todas las provincias del país.
“Nos llevamos muy bien. La orquesta ya tiene 12 o 13 años y, aunque no hicimos terapia de grupo, sí charlamos mucho y atravesamos distintos momentos. Hoy no son los mismos integrantes que al comienzo, pero se fue construyendo una impronta de manejo grupal que nos permite seguir disfrutando, llevarnos bien y tener ganas de seguir tocando juntos. Eso se nota en vivo, donde se genera una conexión especial, complicidades, y el disfrute de tocar en conjunto”, cuenta Badaracco.
En el plano discográfico, editó tres trabajos: Cortando Clavos (2014), Siciliano (2018) y Bienvenido a este sector (2018). Ese mismo año fue distinguida con el Premio Tango a la Mejor Orquesta, un reconocimiento a su aporte y vigencia dentro del panorama actual del tango.

El rol de la juventud en el tango
“En los últimos años hubo un resurgimiento muy fuerte del tango entre la juventud, con una renovación constante de bailarines, músicos y público. Muchas veces se lo piensa como algo viejo o acartonado, pero históricamente el tango lo hicieron jóvenes: los músicos de D’Arienzo, Pugliese o Troilo tenían poco más de 20 años y aquello era pura fiesta. Hoy vuelve a pasar lo mismo: cada vez se ven chicos más jóvenes que se acercan para escuchar, bailar o tocar. Eso sucede porque el tango no es solo un género musical, sino parte de una cultura, una forma de vivir que acá se transmite naturalmente”, cuenta el músico.

Las experiencias internacionales
Hace poco, la orquesta se presentó en China y Badaracco comenta sobre esa experiencia: “Creo que en China y Taiwán existe una sensibilidad muy fuerte hacia el arte, y cuando llega un estilo musical como el tango, que ya es sensible de por sí, eso genera muchas emociones. Se produce un ida y vuelta muy intenso con el público, no solo con los músicos sino también con los bailarines, que viven el tango con mucha pasión”.
El recibimiento suele darse en mercados que, de alguna manera, son todavía relativamente incipientes. Europa y Estados Unidos tienen una larga tradición con el tango, pero en lugares como China o Taiwán el fenómeno es más reciente, de los últimos 15 o 20 años. “Aun así, hay un entusiasmo muy grande por todo lo vinculado al género”, afirma el músico.
El próximo 30 de abril la orquesta iniciará una nueva gira europea, la número quince de su trayectoria, que se extenderá hasta el 15 de junio. El recorrido comenzará en Madrid, con una presentación en el festival Viva la Pepa, y continuará por distintas ciudades del continente durante aproximadamente un mes y medio.













