
La teniente Francisca Caces Arias se convirtió en la primera mujer piloto de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) en completar el proceso de transición al sistema F-16, uno de los aviones de combate más avanzados del mundo. El logro representa un hito para la aviación militar chilena y refleja los cambios que experimentan las nuevas generaciones de oficiales dentro de la institución.
La primera mujer piloto de Chile en operar el sistema F-16
La oficial, de 29 años, finalizó recientemente en la ciudad de Antofagasta el Curso de Vuelo Avanzado (CVA) en el sistema F-16, una exigente capacitación que se extendió durante un año y tres meses, y que constituye uno de los mayores desafíos en la carrera de un piloto de combate.
En febrero de 2025, Caces Arias arribó a Antofagasta para iniciar la transición al sistema F-16, marcando una nueva etapa en su carrera profesional dentro de la FACh. La finalización de este proceso la convirtió en la primera mujer chilena en alcanzar dicha calificación operacional.

De la formación en el T-35 Pillán al desafío de la aviación de combate
Su trayectoria en la aviación militar comenzó en 2015, cuando ingresó a la Escuela de Aviación como integrante de la Bandada Tauro. Tres años después inició el proceso de formación operacional a bordo del avión de entrenamiento T-35 Pillán, una etapa fundamental para el desarrollo de sus capacidades como piloto militar.
Entre 2019 y 2020 permaneció en Puerto Montt, donde realizó el Curso de Habilitación de Vuelo por Instrumentos, fortaleciendo sus competencias técnicas y operativas. Posteriormente fue destinada a Iquique para cursar el Curso Táctico de Combate, instancia que concluyó exitosamente en diciembre de 2021 con la obtención de la tradicional piocha roja, distintivo que identifica a los pilotos de combate de la institución.

Durante su permanencia en esa unidad aérea se desempeñó como piloto operacional del avión A-29 Super Tucano. Además, logró habilitarse como líder en esa aeronave, consolidando habilidades vinculadas a la conducción de equipos, la toma de decisiones y el desempeño en escenarios de alta exigencia.
Un hito para las mujeres en la Fuerza Aérea de Chile
Sin embargo, su historia comenzó mucho antes de ingresar a las Fuerzas Armadas. Desde pequeña se destacó por su curiosidad y su interés por múltiples disciplinas. Practicó patinaje, gimnasia artística y vóleibol, además de participar en actividades relacionadas con el dibujo, la música y competencias escolares de matemáticas.
“Muchas cosas me llamaban la atención”, recordó la oficial al referirse a su juventud y a la búsqueda de una vocación profesional. Finalmente, encontró en las Fuerzas Armadas una carrera que definió como “integral, dinámica y llena de oportunidades”, donde descubrió además el mundo de la aviación, pese a no provenir de una familia vinculada al ámbito aeronáutico.

Según destacan desde la Fuerza Aérea de Chile, quienes trabajan junto a ella la describen como una persona tranquila, responsable y reservada en un primer contacto, aunque cercana y extrovertida en los entornos de confianza. Su perfil combina una marcada autoexigencia y espíritu competitivo con valores como la empatía, el compañerismo y una permanente disposición al aprendizaje.
Con este logro, Francisca Caces Arias se posiciona como una figura representativa de la evolución de la aviación militar chilena y del creciente protagonismo de las mujeres en áreas operacionales de alta complejidad. Además, su experiencia abre nuevas oportunidades para futuras generaciones de pilotos que aspiran a desempeñarse en sistemas de combate de última generación y asumir responsabilidades estratégicas dentro de la defensa aérea.
















