Tradición, historia y gastronomía cerca de Buenos Aires: la propuesta rural que convierte viejos vagones de tren en refugios ecológicos
Una escapada que combina historia, diseño y respeto por el entorno. Dónde queda y cómo llegar.

Con la llegada de los días cálidos, la búsqueda de espacios tranquilos y accesibles se vuelve una prioridad para quienes desean descansar sin emprender viajes largos. En ese contexto, un rincón bonaerense comenzó a ganar reconocimiento por unir turismo rural, reciclaje y naturaleza, convirtiéndose en un refugio ecológico.
Se trata de Bavio, en el partido de Magdalena, un paraje que ofrece la posibilidad de alojarse en vagones ferroviarios restaurados con criterios sustentables. Situado a 90 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Bavio conserva la identidad de los pueblos bonaerenses y un fuerte vínculo con su pasado ferroviario.

Ese mismo patrimonio es hoy el eje de una propuesta turística que combina historia, diseño y respeto por el entorno. En una estancia de 21 hectáreas funcionan los vagones reciclados que se transformaron en alojamientos para quienes buscan un descanso distinto.
Vagones que renacen: una experiencia rural de baja huella ambiental
La iniciativa nació del deseo de cambiar de vida y apostar por un turismo más consciente. Los antiguos vagones fueron reacondicionados como pequeñas viviendas equipadas con dormitorio, cocina, baño y galería.
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Cada uno mantiene detalles que evocan su origen, pero integrados a un ambiente natural que invita al descanso. El complejo, llamado Los Dos Vagones, ofrece un entorno de calma en pleno campo, donde la arquitectura sostenible y la recuperación de materiales definen su identidad.

El objetivo es mostrar cómo elementos en desuso pueden recuperar valor y convertirse en espacios funcionales sin generar residuos adicionales. Esta mirada ecológica atraviesa todo el proyecto, desde el diseño hasta la gestión del predio.
Además de los vagones, la estancia incluye una cabaña en medio del bosque, una casa estilo loft junto a la laguna y glampings rodantes que permiten dormir bajo las estrellas. Cada alojamiento busca generar una conexión directa con el paisaje rural. La propuesta se complementa con talleres, actividades al aire libre y experiencias de bienestar.
Naturaleza, bienestar y actividades responsables
La estadía puede reservarse por uno o varios días e incorpora servicios orientados al descanso consciente. El predio alberga dos piletas, un tanque australiano adaptado como natatorio, una laguna con muelle y un bosque ideal para caminatas suaves.
El alojamiento incluye desayuno y snack libre durante el día, manteniendo la lógica de consumo responsable. Entre las actividades se encuentran terapias asistidas con caballos, experiencias de coherencia cardíaca, masajes y propuestas holísticas.

También se organizan eventos especiales, como catas de vinos, retiros temáticos o jornadas de campo con productos regionales. El complejo es pet friendly y está pensado exclusivamente para adultos que buscan experiencias de conexión profunda con la naturaleza.
Además, la zona invita a recorrer pueblos cercanos, reservas naturales y espacios de valor patrimonial. Entre ellos se destacan Magdalena, Atalaya, el Parque Costero del Sur y la Reserva El Destino. Son opciones que permiten complementar la estadía con paseos culturales y actividades de observación de fauna y flora autóctonas.
La propuesta rural que convierte viejos vagones en refugios ecológicos cerca de Buenos Aires. Foto: Los Dos Vagones.
Beneficios del ecoturismo: una forma de viajar que cuida la naturaleza
El ecoturismo se consolidó como una alternativa sostenible que favorece tanto a los visitantes como a los territorios donde se desarrolla. Sus principios se basan en la conservación, la educación ambiental y el respeto por las comunidades locales.
En destinos rurales como Bavio, esta modalidad ayuda a valorizar los recursos naturales y reducir el impacto del turismo tradicional. Una de sus principales ventajas es la promoción de prácticas que disminuyen emisiones y residuos.
También fomenta la economía local al impulsar emprendimientos de pequeña escala que generan empleo y fortalecen la identidad cultural. Además, favorece experiencias de contacto directo con el entorno natural, lo que mejora el bienestar emocional y la conciencia ambiental de los viajeros.
El ecoturismo, cuando está bien gestionado, contribuye a la preservación de ecosistemas frágiles. Estimula el uso responsable del agua y la energía, y promueve la protección de especies nativas. Así, se convierte en un puente entre disfrute personal y responsabilidad ecológica.
Las diferentes formas de ecoturismo: opciones para viajar con impacto positivo
El ecoturismo incluye diversas modalidades que se adaptan a los intereses de cada persona. Una de ellas es el turismo rural, que permite conocer comunidades, prácticas productivas y paisajes agrarios en equilibrio con la naturaleza.
Los hospedajes en vagones reciclados son un ejemplo de esta categoría, donde diseño y sostenibilidad se integran al entorno. Otra forma es el turismo de aventura responsable, que propone actividades como senderismo, cabalgatas o kayak con un enfoque de bajo impacto.
También existe el ecoturismo científico, orientado a la observación de aves, fotografía de fauna o participación en proyectos ambientales. Estas prácticas fomentan la apreciación de los ecosistemas y la educación ambiental.
Por último, el turismo regenerativo avanza como una tendencia que busca no solo evitar daños, sino mejorar los lugares visitados. Incluye reforestaciones, conservación de suelos o apoyo a proyectos comunitarios. Es una modalidad que transforma al viajero en un actor activo del cuidado ambiental.
Cómo llegar
Se puede acceder en vehículo o en micro desde Bs. As. vía La Plata.
















