Meteorólogos recomiendan seguir las actualizaciones oficiales ante la posible llegada de tormentas severas y olas de calor.
Meteorólogos recomiendan seguir las actualizaciones oficiales ante la posible llegada de tormentas severas y olas de calor. Foto: imagen creada con ChatGPT para Canal 26.

Las proyecciones climáticas internacionales encendieron las alarmas por la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad en Argentina y gran parte de Sudamérica durante los próximos meses. Según distintos organismos meteorológicos y centros de monitoreo climático, existe una alta probabilidad de que el evento se consolide hacia fines de 2026 con características fuertes o incluso “muy fuertes”.

Especialistas advirtieron que el calentamiento acelerado de las aguas del océano Pacífico tropical ya muestra señales compatibles con el desarrollo del fenómeno, que históricamente estuvo asociado a lluvias extremas, inundaciones, olas de calor y alteraciones en la producción agropecuaria.

Organismos internacionales advirtieron que el próximo fenómeno de El Niño podría ubicarse entre los más intensos de los últimos años. Foto: Unsplash

Las estimaciones más recientes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) indican una probabilidad superior al 80% de formación de El Niño entre mayo y julio de 2026, mientras que varios modelos climáticos europeos proyectan un escenario de intensidad elevada.

El Pacífico se recalienta y alertan por un posible fenómeno de El Niño “muy fuerte”

El monitoreo internacional de la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial central, registró anomalías positivas de temperatura cercanas a los +0,4 °C durante las últimas semanas.

Aunque el valor todavía se mantiene por debajo de los niveles extremos, los especialistas remarcaron que el ritmo del calentamiento genera preocupación, especialmente por la presencia de una gran masa de agua cálida en capas profundas del océano.

Océano pacífico. Foto: Pexels.
El calentamiento acelerado del océano Pacífico encendió las alertas de especialistas y centros meteorológicos. Foto: Pexels.

De acuerdo con los informes climáticos, a unos 300 metros de profundidad ya se detectaron anomalías cercanas a los +6 °C, un indicador que suele anticipar el fortalecimiento del fenómeno en superficie.

Los expertos consideran que estas condiciones favorecen el llamado “acoplamiento océano-atmósfera”, un mecanismo que potencia el desarrollo de El Niño y amplifica sus efectos sobre el clima global.

Las señales atmosféricas que refuerzan el pronóstico de un evento intenso

Las proyecciones de organismos internacionales coinciden en que no solo el océano muestra cambios relevantes, sino también la atmósfera.

La NOAA advirtió sobre una intensificación de áreas de convección en el Pacífico tropical, un comportamiento que suele acompañar los procesos de calentamiento oceánico asociados a El Niño.

Calentamiento global. Foto: Unsplash
Expertos monitorean anomalías térmicas en el Pacífico tropical que ya superan los valores habituales para esta época del año. Foto: Unsplash.

A esto se suman los modelos climáticos GEFS y ECMWF, que prevén un fortalecimiento de las señales convectivas hacia finales de mayo y comienzos de junio.

Según las últimas actualizaciones, existe cerca de un 70% de probabilidad de que el fenómeno alcance una categoría fuerte o muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

Además, el Servicio de Cambio Climático Copernicus, perteneciente a la Unión Europea, indicó que más de la mitad de los modelos climáticos proyectan anomalías superiores a +2,5 °C en la región Niño 3.4 hacia octubre. Ese nivel de calentamiento ubicaría al evento entre los más intensos registrados en las últimas décadas.

¿Qué consecuencias podría tener El Niño en Argentina?

En Argentina, El Niño suele modificar significativamente el régimen de lluvias y temperaturas. Los pronósticos estacionales actuales anticipan precipitaciones superiores a lo normal entre julio y septiembre en distintas regiones del país, especialmente en el centro y noreste argentino.

Los modelos climáticos prevén un aumento de lluvias y eventos extremos en distintas regiones de Argentina. Foto: NA

También se espera un aumento de las temperaturas medias y una mayor frecuencia de eventos climáticos extremos, como tormentas severas, inundaciones repentinas y olas de calor.

Los especialistas advierten que estos cambios podrían impactar de manera directa sobre la producción agropecuaria, la disponibilidad de agua y la infraestructura urbana.

En algunas zonas, además, podrían alternarse períodos de lluvias intensas con episodios de sequía prolongada, una combinación que suele complicar la actividad económica y la planificación ambiental.

Frente a este escenario, los especialistas consideran fundamental reforzar los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre organismos nacionales, provinciales y municipales para enfrentar posibles impactos durante la segunda mitad de 2026 y comienzos de 2027.