Manuel Manubens Calvet
Manuel Manubens Calvet Foto: La Voz

La muerte de Manuel Manubens Calvet, ocurrida a los 72 años en la ciudad de Posadas, cierra uno de los capítulos judiciales más extensos, controvertidos y seguidos de la historia reciente en la Argentina. Durante casi cuatro décadas, su nombre estuvo asociado a una pelea incansable por el reconocimiento de identidad y el acceso a una herencia millonaria, en una causa que atravesó tribunales, cambios de fallos, análisis genéticos y negociaciones extrajudiciales.

Una vida atravesada por la búsqueda de identidad

Manuel nació en la provincia de Corrientes y fue inscripto originalmente como Manuel Maidana. Desde joven sostuvo que era hijo biológico del poderoso terrateniente cordobés Juan Feliciano Manubens Calvet, fallecido en 1981 sin descendencia reconocida y con un patrimonio valuado entre 225 y 400 millones de dólares, según distintas estimaciones judiciales y periodísticas.

Su madre trabajaba como cocinera en una estancia frecuentada por el hacendado, y ese vínculo fue el origen de una sospecha que con el tiempo se transformó en un reclamo formal. Lo que comenzó como una inquietud personal se convirtió en una batalla judicial sin precedentes, que mantuvo en vilo a la Justicia durante casi 40 años.

El caso que sacudió a los tribunales de Córdoba

La causa por la herencia Manubens Calvet se transformó en una de las más complejas del país. Incluyó decenas de audiencias, denuncias por falsificación de documentos, condenas luego revertidas y un examen de ADN negativo, que no logró cerrar definitivamente el conflicto.

Aunque las pericias genéticas no confirmaron la filiación, la Justicia avanzó por otro camino: el derecho a la identidad. Tras años de idas y vueltas, en 2020 se alcanzó un acuerdo económico que le permitió a Manuel recibir una parte de la herencia y adoptar legalmente el apellido Manubens Calvet, cerrando así el litigio más largo de su vida.

Manuel Manubens Calvet Foto: La Voz

El monto, el silencio y el final del conflicto

El monto exacto que percibió nunca fue confirmado oficialmente, pero distintas reconstrucciones periodísticas señalaron una cifra cercana a los 5 millones de dólares, una fracción menor en relación con el patrimonio total del estanciero, pero suficiente para poner punto final al expediente.

El resto de los bienes quedaron en manos de sobrinos y otros herederos colaterales del terrateniente, dueño histórico de vastas extensiones rurales en Córdoba, incluyendo tierras que luego se convirtieron en parques nacionales.

La muerte y el cierre de una historia judicial eterna

Manuel Manubens Calvet murió tras complicaciones derivadas de una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y de un Alzheimer diagnosticado en los últimos años, según confirmó su entorno familiar. Su fallecimiento ocurrió en la madrugada del 24 de marzo de 2026.

Con su muerte, se apaga no solo una vida marcada por la perseverancia, sino también una causa que expuso las grietas del sistema judicial argentino, el peso de la identidad y los límites entre la verdad biológica y el reconocimiento legal.

Manuel Manubens Calvet Foto: La Voz

Una historia que excede el dinero

Para muchos especialistas, el caso Manubens Calvet no fue solo una pelea por millones de dólares, sino una lucha por el nombre, el origen y la legitimidad personal. Durante décadas, Manuel sostuvo que su verdadero objetivo fue ser reconocido como quien decía ser, más allá del resultado económico.

Hoy, su historia queda como un símbolo de persistencia extrema y como uno de los expedientes civiles más resonantes del país, imposible de borrar de la memoria judicial argentina.