Donald Trump y Javier Milei. Foto: Presidencia.
Donald Trump y Javier Milei. Foto: Presidencia.

Una de las noticias del viernes fue que Argentina podría recibir inmigrantes deportados por Estados Unidos. Sin embargo, con el paso de las horas, distintas autoridades nacionales hablaron para desmentir esa versión, que salió publicada en The New York Times, incluido el propio presidente, Javier Milei.

A través de sus redes sociales, el mandatario desmintió la posibilidad de que Argentina reciba inmigrantes detenidos. De esta manera, quedó descartado un posible acuerdo de materia migratoria.

El presidente lo hizo a través de un retuit del analista Alejandro Sarubbi Benítez, quien citó una nota periodística y fue categórico: “Información 100% falsa”. De ese modo, Milei buscó cerrar la polémica generada a partir de una publicación que aseguraba que Donald Trump y el mandatario argentino evaluaban un esquema para que Argentina reciba deportados de terceros países.

Javier Milei desmintió el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos para recibir inmigrantes deportados.
Javier Milei desmintió el acuerdo entre Argentina y Estados Unidos para recibir inmigrantes deportados. Foto: X

Según esa versión del New York Times, Estados Unidos y Argentina mantendrían conversaciones preliminares para permitir que migrantes expulsados del país norteamericano sean enviados a territorio argentino, desde donde luego regresarían a sus naciones de origen. El eventual acuerdo, siempre de acuerdo a esas fuentes, todavía no estaría cerrado.

Desde propio Gobierno admiten que una iniciativa de ese tipo plantearía serios reparos, entre ellos el costo económico, la falta de infraestructura adecuada y el impacto político interno, especialmente en un contexto de ajuste fiscal y tensiones sociales.

Donald Trump y Javier Milei. Foto: REUTERS

Pese a ello, la Cancillería evitó realizar comentarios sobre la existencia o no de negociaciones en curso.

Obstáculos legales y falta de apoyo federal

Otro factor determinante fue el impacto jurídico del acuerdo. En el Gobierno explican que un esquema de “tercer país” para deportaciones habría requerido cambios normativos en materia migratoria, penitenciaria y de derechos humanos. “No era solo una decisión administrativa, abría flancos judiciales inmediatos”, sostienen.

Además, desde el Ejecutivo admiten que ninguna provincia manifestó disposición a albergar centros de detención ni a asumir los costos políticos y de seguridad que implicaría la operatoria. A esto se suma la situación crítica del sistema penitenciario, que ya presenta problemas de sobrepoblación y restricciones presupuestarias, lo que, según fuentes oficiales, hacía “inviable” sumar infraestructura paralela incluso con financiamiento externo.

Donald Trump y Javier Milei. Foto: REUTERS

Mantener el vínculo con Washington sin compromisos irreversibles

Pese a descartar el acuerdo, en la Casa Rosada aclaran que la decisión busca preservar la relación estratégica con Estados Unidos sin asumir “compromisos irreversibles”. El objetivo del Ejecutivo es sostener el diálogo bilateral en áreas como comercio, inversiones y cooperación internacional.

Además, aseguran que las conversaciones continuarán en otros frentes, como el principio de acuerdo comercial y las negociaciones para avanzar hacia un programa de exención de visas, anunciado en 2025. En ese marco, el presidente Javier Milei viajará el próximo 10 de febrero a la residencia de Donald Trump en Mar-a-Lago para participar de un evento del Partido Republicano, en una señal de continuidad del vínculo político con Washington.