Ley de Glaciares en Argentina: qué cambia si se aprueba el proyecto y por qué preocupa el impacto del agua
La Ley 26.639 de Glaciares ingresó al temario de sesiones extraordinarias del Congreso y se armó un debate entre minería, agua y federalismo ambiental.

La Ley 26.639 de Glaciares está siendo discutida en la Cámara de Senadores para su aprobación y el envío del proyecto para modificarla reactivó la polémica en torno al equilibrio entre el resguardo ambiental, la seguridad hídrica y el desarrollo de actividades económicas como la minería. En ese contexto, el sistema glaciar de la Cordillera de Los Andes aparece como un recurso central: no sólo abastece de agua a amplias regiones del país, sino que también sostiene ecosistemas y actividades productivas, por lo que comprender el alcance de la normativa actual, los cambios que se plantean y el estado de los glaciares permite dimensionar qué está en juego en términos ambientales, económicos y sociales.
Qué establece la Ley de Glaciares
La norma fue sancionada el 30 de septiembre de 2010 y fija los presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares y del ambiente periglacial. Su objetivo principal es protegerlos como reservas estratégicas de agua para consumo humano, producción agropecuaria y recarga de cuencas, además de su valor para la biodiversidad, la investigación científica y el turismo.

Puntos centrales de la Ley de Glaciares vigente
- Declara a los glaciares bienes de carácter público.
- Extiende la protección al ambiente periglacial, que regula los recursos hídricos.
- Crea el Inventario Nacional de Glaciares, a cargo del IANIGLA, que debe actualizarse al menos cada cinco años.
- Prohíbe actividades que alteren su estado natural, entre ellas, la liberación de contaminantes, la explotación minera e hidrocarburífera, la instalación de industrias y las obras de infraestructura no vinculadas a la investigación científica.
- Obliga a realizar evaluaciones de impacto ambiental con participación ciudadana.
- Establece sanciones que van desde multas hasta la suspensión de actividades, con responsabilidad para directivos de empresas infractoras.

El eje del conflicto por la modificación de la Ley de Glaciares
El Gobierno impulsó un proyecto para modificar la ley con el argumento de corregir “graves falencias interpretativas”, reducir la incertidumbre jurídica y facilitar inversiones, en especial en el sector minero. La iniciativa plantea fortalecer el llamado federalismo ambiental y otorgar mayor intervención a las provincias en la gestión de los recursos.
Sin embargo, el enfoque generó cuestionamientos desde el ámbito científico y ambiental. La periodista Laura Rocha, de la ONG Periodistas por el Planeta, advirtió: “Ahora lo que habla es del federalismo ambiental, con la idea de que las provincias decidan qué glaciar sirve y cuál no, en una cuestión utilitaria, cuando en realidad es la ciencia la que tiene que determinar la extensión de los glaciares y su zona periglacial”.

Según su análisis, el cambio trasladaría la capacidad de definir áreas protegidas desde los organismos técnicos hacia las jurisdicciones provinciales, lo que podría habilitar criterios vinculados a intereses productivos. En la actualidad, la ley fija un piso de protección que las provincias pueden ampliar, pero no reducir.
En este marco, la discusión se intensifica por la presión de distritos con fuerte desarrollo de proyectos extractivos, como San Juan, Mendoza, Catamarca, Jujuy y Salta, ubicados en el denominado “triángulo del litio”. Para los sectores críticos de la modificación de la Ley de Glaciares, el riesgo es que decisiones políticas locales determinen qué zonas quedan resguardadas.
Otro punto señalado es el estado del inventario glaciar, cuya actualización presenta demoras por falta de financiamiento, motivo por el cual se abrió un debate sobre el rol de los equipos científicos y los mecanismos de control.
Cuántos glaciares en Argentina hay y por qué son estratégicos
En el país se registran 16.968 cuerpos glaciares, con una superficie de 8.484 km², según el IANIGLA. Se distribuyen a lo largo de 3.500 kilómetros de la cordillera en doce provincias.
Son estratégicos porque:
- Alimentan 39 cuencas hidrográficas.
- Más del 36% del territorio continental depende de agua proveniente del deshielo.
- Estas reservas sostienen humedales altoandinos, vegas y turberas, y están asociadas a gran parte de la biodiversidad nacional: más de la mitad de las especies de vertebrados habitan regiones vinculadas a estos sistemas hídricos.
Ley de Glaciares en Argentina: retroceso glaciar y cambio climático
La evidencia científica confirmó la reducción de estas masas de hielo. El Glaciar Perito Moreno perdió 800 metros de frente entre 2020 y 2024, un proceso vinculado al aumento de la temperatura y a la disminución de las precipitaciones. A escala global, la Organización Meteorológica Mundial indicó que 2025 fue uno de los tres años más cálidos registrados con una temperatura media 1,44 °C por encima del nivel preindustrial.
Además, datos de la ONU muestran que los glaciares concentran cerca del 69% del agua dulce del planeta y que entre 2000 y 2023 perdieron en promedio 273.000 millones de toneladas de masa por año contribuyendo al aumento del nivel del mar.

Qué está en juego con la modificación de la Ley de Glaciares
La continuidad del esquema de protección depende de la vigencia de la ley actual y del fortalecimiento del monitoreo científico y las áreas protegidas. Al mismo tiempo, el debate sobre esta reforma puso en tensión el modelo de desarrollo productivo con la conservación de reservas de agua consideradas estratégicas para el país.
La comunidad científica conicidió en que más allá del marco normativo local, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global es el factor determinante para frenar el retroceso glaciar y preservar estos sistemas naturales.














