Un testigo aportó nuevas pruebas sobre la participación de Irán en el atentado a la AMIA y dio nombres claves
El disidente iraní Hadi Roshan Ravani apuntó como responsable de la organización del atentado a Alí Asghar Hejazi, quien era la “mano derecha” del ayatollah Ali Jamenei, el Líder Supremo asesinado el pasado 28 de febrero por Estados Unidos.
Un testigo iraní aportó pruebas sobre la participación de Irán en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) el 18 de julio de 1994.
Según indicó TN, en diciembre de 2025 la Unidad Fiscal de Investigación UFI-AMIA tomó declaración a cuatro iraníes disidentes en Francia, quienes ya habían declarado ante el juez Juan José Galeano en 1998.
En este nuevo encuentro ampliaron su testimonio y aportaron nuevas pruebas sobre la responsabilidad de la República Islámica de Irán en el atentado que dejó un saldo de 85 muertos y decenas de heridos.
Qué dijeron los testigos iraníes sobre el atentado a la AMIA
El medio anteriormente mencionado tuvo acceso al testimonio del disidente Hadi Roshan Ravani, quien apuntó como responsable de la organización del atentado a Alí Asghar Hejazi, quien -según su relato- está a cargo del área de inteligencia del gobierno iraní y era la “mano derecha” del ayatollah Ali Jamenei, el Líder Supremo asesinado el pasado 28 de febrero por Estados Unidos.
Ravani señaló que Hejazi también mantenía vínculo con Mojtaba Jamenei, el hijo y recientemente elegido sucesor del guía supremo. “La operación terrorista la determina el comité Vijeh, presidido por Ali Asghar Hejazi. Es la persona más importante del régimen después de Jamenei. Habla directamente con Jamenei y con su hijo Mojtaba. Y también es el principal responsable de la toma de decisiones”, apuntó.
Según declaró, entró a la Argentina el 26 de marzo de 1993, un año antes del atentado, para encargarse de todos los preparativos.
“Ali Asghar Hejazi era la máxima autoridad responsable del ataque contra la AMIA. Comenzó en Irán supervisando los preparativos del atentado y en 1993 viajó a Argentina para asegurarse de la viabilidad de la operación y de que los agentes que iban a actuar eran fiables. No se trataba de una simple supervisión, se le rendían cuentas y si viajó a Argentina fue para asegurarse de la veracidad de la información que había recibido y del éxito de la operación”, indicó Ravani.

Ravani aseguró que el ataque fue organizado por el grupo chií libanés Hezbollah y contó con el apoyo y financiamiento de Irán.
Como prueba, aportó el recorte del diario Iran Zamin publicado un mes después del atentado a la AMIA, el cual expone la responsabilidad iraní en el ataque.
“Tras el atentado contra la AMIA en 1994, me enteré por simpatizantes en Irán dónde se había decidido esta operación y quiénes eran los responsables”, indicó Ravani.
Y sumó: “En 1998 testifiqué ante el juez (Galeano). Ahora me gustaría completar mi declaración de 1998. He investigado y he descubierto nueva información sobre las personas implicadas y sus actividades dentro del régimen”.
“Irán comenzó a preparar el atentado en 1983, cuando enviaron a Mohsen Rabbani para este propósito. Aplicaron en Argentina el mismo modelo que se había empleado con Hezbollah en el Líbano: identificar a musulmanes locales para atraerlos a las mezquitas donde Rabbani ejercía como imán. Entre estos jóvenes reclutados, Rabbani elegía a aquellos con probabilidades de participar”, sumó a su relato.
Y declaró: “Rabbani y Taha Abde Khodaei, consejero cultural de la embajada de Irán en Argentina desde 1990, enviaron informes a Irán con las vulnerabilidades de la comunidad judía en el país”.








