Diego Santilli junto a Rogelio Frigerio en Entre Ríos.
Diego Santilli junto a Rogelio Frigerio en Entre Ríos. Foto: NA

Diego Santilli retomará los contactos con gobernadores para buscar apoyos en el Congreso tal como lo realizó desde que asumió como ministro del Interior en 2025. La mesa política del Gobierno viene de reunirse para definir, entre otras cosas, el paquete de leyes a enviar durante este 2026, por lo que el funcionario reactivará una nueva ronda de negociaciones.

Tras definir la hoja de ruta legislativa para el inicio de las sesiones ordinarias, el Gobierno puso en marcha un plan de negociaciones con las provincias. El ministro del Interior, Diego Santilli, será el encargado de encabezar una nueva ronda de giras federales con el objetivo de aceitar acuerdos antes de que los proyectos clave -que abarcan desde reformas en Discapacidad hasta modificaciones en el Código Penal y propiedad privada- lleguen al recinto.

El esquema busca replicar el éxito de debates anteriores, donde el contacto directo en los distritos permitió a la Casa Rosada anticipar conflictos y consolidar apoyos en votaciones complejas. Para el Ejecutivo, este despliegue territorial de Santilli es “determinante para garantizar apoyos” en un Congreso donde la fragmentación obliga a buscar acuerdos previos con los gobernadores aliados.

Manuel Adorni y Diego Santilli se reunieron con los gobernadores Martín Llaryora y Marcelo Orrego. Foto: Presidencia

Los ejes de la negociación de Diego Santilli con gobernadores

A pesar de la voluntad de diálogo, las reuniones en las provincias suelen chocar con una agenda de reclamos estructurales que se repiten en cada encuentro:

  • Obra pública: el pedido por la reactivación de proyectos de infraestructura congelados.
  • Aportes del Tesoro Nacional (ATN): la discusión por un nuevo esquema de distribución de fondos de emergencia.
  • Deudas previsionales: los fondos que Nación adeuda a las cajas jubilatorias provinciales.
  • Transferencias federales: la preocupación constante por el flujo de recursos hacia las jurisdicciones.

Sin embargo, el Gobierno mantiene una condición innegociable que actúa como filtro en cada mesa de diálogo: la prioridad de sostener el superávit fiscal. Este criterio, bajo la lupa del Ministerio de Economía, delimita hasta dónde puede ceder Nación frente a las exigencias provinciales.

Diego Santilli entrando a Casa Rosada
El ministro del Interior dijo presente en la reunión de la mesa política del Gobierno. Foto: Noticias Argentinas

La estrategia de Balcarce 50 mantiene una división clara en su mapa político. El Ejecutivo busca consolidar su mesa de negociación con mandatarios aliados o sectores dialoguistas, mientras que las provincias gobernadas por el peronismo duro como Buenos Aires, La Rioja, Formosa y Tierra del Fuego permanecen fuera del canal de negociación oficial.

A pesar de las tensiones por los recursos, en el entorno presidencial hay optimismo: evalúan que la reciente participación de once gobernadores en la “Argentina Week” de Nueva York es una señal de que todavía existe margen para construir acuerdos políticos y económicos, incluso con aquellos sectores que mantienen disputas puntuales con la administración central.