“El agua vale más que el oro”: los obispos de la Patagonia salieron al cruce de Ley de Glaciares que impulsa el Gobierno
A través de un documento llamado “La participación democrática amenazada…“, obispos de la Patagonia realizaron un contundente análisis de la Ley de Glaciares que impulsa el Gobierno en el Congreso y manifestaron su rechazo.

Obispos de la Patagonia manifestaron su profundo rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares impulsada por el Gobierno que ya tuvo media sanción en la Cámara de Senadores en las sesiones extraordinarias de febrero. A través de un documento llamado La participación democrática amenazada…, consideraron que las maniobras ejecutadas para la aplicación de la norma son “estrategias de manual” para silenciar a las comunidades locales frente al avance de proyectos extractivos sostuvieron que hubo una metodología de amedrentamiento en los espacios de debate en el marco de las audiencias públicas.
En una declaración conjunta de fuerte contenido político y social, los obispos de la región Patagónica manifestaron sentir "muchísima pena" por el desarrollo de la reciente audiencia pública, a la cual describieron como una maniobra para silenciar el mandato de los ciudadanos. El Episcopado regional denunció la existencia de maniobras recurrentes basadas en “dádivas, promesas y presiones laborales”.
El comunicado de los nueve obispos expuso que hubo un sistema de intimidación en los ámbitos de discusión. “Hemos visto la misma metodología: cercenar intervenciones, impedir el ingreso al recinto, desestabilizar oradores e incluso amedrentar llenando los lugares de las asambleas con personas expertas en generar ruido y miedo“, indicaron.

Bajo la consigna de que “el agua vale más que el oro”, la Iglesia puso en duda el concepto de desarrollo promovido por las corporaciones mineras. Los obispos alertaron sobre la brecha que separa a los funcionarios de la realidad de los territorios porque, según ellos, quienes diseñan estas estrategias “no respiran nuestro aire ni beben nuestra agua”, dado que se encuentran a miles de kilómetros de la Patagonia.
En una interpelación frontal a la dirigencia política, el documento sentenció: “Queremos un futuro mejor para todos. No quieran sacarnos del lugar donde han dejado a la Argentina, pidiéndonos que entreguemos lo poco que nos queda y que distingue a la Patagonia: sus ríos, sus lagos y su agua”. Además, pusieron de manifiesto una asimetría en las exigencias ecológicas y cuestionaron que las compañías mineras pretenden aplicar en el sur argentino estándares ambientales menos estrictos que los que rigen en sus naciones de origen.

Las diócesis de Comodoro Rivadavia, Rawson, Esquel, Bariloche, Viedma, Alto Valle, Neuquén y Río Gallegos conformaron un bloque sólido para exigir a los gobernadores que no utilicen el patrimonio natural como elemento de negociación ante las urgencias financieras. La advertencia final del texto en defensa del medio ambiente fue tajante: “Ya ahogaron la voz de un pueblo; no nos intoxiquen también el aire“.
Quiénes son los obispos de la Patagonia que se opusieron a la Ley de Glaciares
- José Slaby (Esquel)
- Jorge Luis Wagner (Comodoro Rivadavia)
- Roberto Pío Alvarez (Rawson)
- Juan Carlos Ares (Bariloche)
- Esteban María Laxague (Viedma)
- Óscar Eduardo Miñarro (Alto Valle)
- Fernando Croxatto (Neuquén)
- Ignacio Damián Medina (Río Gallegos)
- Fabián González Balsa (Auxiliar)














