La manifestación se dio este jueves 2 de abril por mejores condiciones salariales.
La manifestación se dio este jueves 2 de abril por mejores condiciones salariales. Foto: Noticias Argentinas

Familiares, retirados y agentes de las cinco fuerzas de seguridad federales se concentraron este jueves 2 de abril frente al Edificio Centinela, sede de la Gendarmería Nacional. El reclamo, que unió a la Policía Federal (PFA), Gendarmería (GNA), Prefectura (PNA), Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal (SPF), se mantuvo firme pese a que el Gobierno intentó desactivar la movilización con el anuncio de un bono extraordinario de última hora.

Bajo la consigna “Todos juntos por un salario digno”, unas 200 personas realizaron un abrazo simbólico a la sede central ubicada en el barrio porteño de Retiro entre las 11 y las 12.30 del mediodía. La protesta se dio a escasos metros de donde pocas horas antes, el presidente Javier Milei encabezó el acto por el Día del Veterano en Plaza San Martín, prometiendo destinar fondos de privatizaciones para “reconstruir las Fuerzas Armadas”.

Protesta de las fuerzas de seguridad por mejores condiciones salariales
Protesta de las fuerzas de seguridad por mejores condiciones salariales. Foto: Noticias Argentinas

El malestar se profundizó luego de que el Gobierno oficializara el Decreto 216/2026. La norma, firmada por Milei y los ministros Adorni, Monteoliva, Caputo y Sturzenegger, establece un bono fijo de $40.000 para todo el personal y sumas adicionales de entre $100.000 y $300.000, según el escalafón.

Para las fuerzas de seguridad, la medida es insuficiente. El eje del conflicto es la pérdida del poder adquisitivo, ya que advirtieron que gran parte del personal operativo se encuentra por debajo de la línea de pobreza.

Protesta de las fuerzas de seguridad por mejores condiciones salariales
Protesta de las fuerzas de seguridad por mejores condiciones salariales. Foto: Noticias Argentinas

Protesta de las fuerzas de seguridad: el testimonio de los oficiales

Miguel Cuadras, prefecto retirado y vocero de la movilización, explicó la crudeza de las cifras en diálogo con C5N. “La categoría más baja en distintas fuerzas, incluye las Fuerzas Armadas, que no están acá, arrancan con $700 mil, $800 mil y $900 mil”, expresó. El desfasaje salarial fue el punto central del reclamo técnico: Cuadras detalló que el cronograma de aumentos otorgado por el Gobierno queda muy rezagado frente a la suba de precios.

“Tenemos un aumento acumulado del 10,30% que fue otorgado eh estos últimos días, no estoy hablando de la suma fija, estoy hablando de los aumentos que son el 2,5%, el 2,2%, el 2%, el 1,7% y el 1,5%, enero, febrero, marzo, abril hasta mayo. Recién ahí vamos a juntar el 10% que eso corresponde para equiparar las paritarias de la inflación del año pasado”, planteó el referente.

Y agregó: “Hasta ahora con la inflación del 31 hemos recibido nada más que el 22% de aumento. Con eso equiparamos el resto de lo que falta. Es decir que a mitad de de año estaríamos de acuerdo a las paritarias cobrando las inflaciones de principio de este año”.

Video: C5N.

Por su parte, Miguel Montiel, quien semanas atrás se encadenó a la Casa Rosada por mejoras salariales, se hizo presente en el lugar y sostuvo: "No puede ser que las Fuerzas del Estado estén en esta situación. Es increíble la denigración. Tengo 9 años de servicio y mi salario es de $800 mil. Es aberrante. Tenemos que estar haciendo changas”.

Más allá de lo estrictamente salarial, la protesta puso el foco en el deterioro de la contención social y médica de los efectivos. Analía, familiar de personal de Gendarmería, describió un panorama alarmante. “No solamente son salarios bajos, sino que también hay problemas con las obras sociales, tenemos mucho personal de caídos y heridos que están sin contención, estamos sufriendo muchos suicidios en distintas fuerzas también”, detalló.

Pese a que la concentración fue anunciada con días de antelación y se realizó en una zona neurálgica, el Ministerio de Seguridad resolvió no aplicar el protocolo antipiquetes. La jornada cerró de manera pacífica, pero con la advertencia de que las “sumas fijas por única vez” no resuelven la crisis de fondo que atraviesan quienes garantizan la seguridad federal en el país.