
El Gobierno postergó el proceso para concesionar el Correo Argentino, en una decisión que tiene que ver con las demoras en el procedimiento y ante la cercanía de las elecciones de 2027, donde la firma cumple un rol fundamental.
Desde la Casa Rosada reconocen que la iniciativa se demoró y que dejó de formar parte de las prioridades inmediatas del programa de privatizaciones.
La cercanía a los comicios del próximo año fue uno de los puntos a tener en cuenta por el Ejecutivo para tomar esta decisión: la empresa interviene en el despliegue y repliegue de urnas y documentación, la transmisión de telegramas y otras tareas logísticas que requieren preparación con varios meses de anticipación.

Pese a que no es prioridad, desde el Gobierno aseguran que se sigue trabajando técnicamente para llevar adelante la concesión, pero aún no hay una fecha estimada para avanzar con el llamado a licitación.
Una alternativa técnica que barajan en Balcarce 50 es la de licitar y adjudicar con una toma de posesión posterior al proceso electoral.
La prioridad inmediata pasó a otros procesos que están más avanzados y no interfieren con funciones electorales.

El Correo continuará bajo gestión estatal mientras el Gobierno define si puede diseñar una transición que preserve la logística de 2027 o si deberá retomar el proceso una vez finalizados los comicios.


















