
El gobierno de Donald Trump volvió a poner el foco sobre el acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos y le reclamó a la administración de Javier Milei que avance con su ratificación parlamentaria. El entendimiento fue firmado a comienzos de febrero de 2026, pero todavía no entró en vigencia porque quedan pendientes diferentes procedimientos legales internos.
El pedido fue transmitido durante una reunión realizada en Buenos Aires entre el representante comercial adjunto de Estados Unidos, Jeff Goettman, el canciller argentino, Pablo Quirno, y el ministro de Economía, Luis Caputo. El encuentro estuvo centrado en el futuro de la relación económica bilateral y en los pasos necesarios para comenzar a aplicar el convenio.
Washington considera que la aprobación del acuerdo representa una pieza relevante para profundizar la integración económica entre ambos países. Desde la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos también destacaron las transformaciones fiscales y económicas aplicadas por el Gobierno argentino y reconocieron avances en algunos de los compromisos asumidos.
Qué acuerdo comercial firmaron la Argentina y Estados Unidos
El entendimiento es conocido como Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos, identificado también por la sigla ARTI. Fue rubricado el 5 de febrero de 2026 en Washington y establece una serie de compromisos destinados a reducir barreras comerciales, facilitar operaciones y modificar las condiciones de acceso a los mercados de ambos países.

Aunque el documento ya fue firmado por las administraciones de Milei y Trump, sus disposiciones todavía no comenzaron a aplicarse. El mecanismo previsto indica que el acuerdo entrará en vigor 60 días después de que los dos países completen sus respectivos procedimientos legales y comuniquen formalmente esa situación.
El principal paso pendiente del lado argentino es el tratamiento en el Congreso de la Nación. Por ese motivo, el funcionario estadounidense subrayó ante Quirno y Caputo la necesidad de avanzar con la ratificación y posterior implementación integral del convenio.
Qué le reclama Estados Unidos al Gobierno argentino
La administración de Trump espera que la Casa Rosada envíe el acuerdo definitivo al Congreso y consiga su aprobación. Entre los compromisos observados por Washington aparece la reducción de aranceles aplicados a determinados bienes estadounidenses que ingresan al mercado argentino.
Estados Unidos afirmó que continuará respetando las obligaciones asumidas y consideró que el Gobierno argentino también tiene la intención de cumplir con las condiciones estipuladas. Sin embargo, dejó en claro que todavía hay decisiones comerciales que deben materializarse, especialmente aquellas relacionadas con la disminución de gravámenes a productos importados.
El planteo supone una nueva presión política sobre el oficialismo, que deberá organizar el trámite legislativo y reunir los apoyos necesarios. La discusión podría abarcar no solamente la política exterior, sino también el impacto del acuerdo sobre la industria nacional, el consumo, las importaciones y diferentes sectores productivos argentinos.
Qué productos podrían tener aranceles más bajos
De acuerdo con los detalles conocidos del convenio, la Argentina tendría que eliminar de forma inmediata los aranceles de importación correspondientes a 221 categorías de productos procedentes de Estados Unidos.
Dentro de esa lista se encontrarían medicamentos, maquinaria, equipos informáticos, productos tecnológicos y vehículos. Además, otros 20 productos pasarían a pagar un arancel del 2%.
El entendimiento también contempla cupos libres de gravámenes para 57 categorías adicionales, incluyendo volúmenes determinados de carne vacuna, automóviles y quesos estadounidenses.

Entre los cambios mencionados también figuran la eliminación de la tasa estadística y de determinadas licencias de importación para bienes de origen norteamericano. No obstante, ninguna de estas modificaciones se encuentra operativa mientras el acuerdo continúe sin completar su procedimiento de aprobación.
Para los consumidores y las empresas argentinas, una reducción de aranceles podría modificar los precios relativos y ampliar la disponibilidad de ciertos productos importados. El resultado final dependerá de factores como el tipo de cambio, los costos logísticos, los impuestos internos y las condiciones concretas de implementación.
Por qué el Congreso será decisivo para el futuro del acuerdo
La ratificación parlamentaria se convirtió en el punto central de la agenda bilateral. Sin la aprobación del Congreso, los compromisos comerciales no pueden desplegar plenamente sus efectos y el convenio permanece en una etapa de transición.
El Gobierno argentino ya obtuvo avances legislativos en asuntos vinculados con la agenda acordada con Washington. La Cámara de Diputados aprobó la adhesión de la Argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes, aunque la incorporación de una modificación obliga a que el proyecto vuelva al Senado.
El tema era seguido con atención por Estados Unidos dentro de las negociaciones económicas y comerciales desarrolladas con Buenos Aires.
El desafío para la Casa Rosada consiste ahora en construir una mayoría que respalde el acuerdo comercial completo. En ese debate podrían surgir cuestionamientos vinculados con la apertura económica, la protección de sectores nacionales y el grado de reciprocidad de las concesiones otorgadas.
El comercio con Estados Unidos gana peso para la Argentina
La presión de Washington se produce en un contexto de crecimiento de las operaciones bilaterales. Según datos difundidos por el canciller Pablo Quirno, las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos se acercaron a los US$6000 millones entre enero y julio de 2026, con una suba interanual del 38%.
Durante ese período, el mercado estadounidense concentró alrededor del 10% de las ventas argentinas al exterior y se ubicó como el segundo destino de exportación. Los principales impulsores del crecimiento fueron las carnes, los metales, los combustibles y la energía.
Estos números explican por qué la implementación del ARTI ocupa un lugar estratégico para ambos gobiernos. La Argentina busca consolidar el acceso de sus productos a uno de los mercados más importantes del mundo, mientras Estados Unidos pretende mejorar las condiciones de entrada para sus bienes, servicios y empresas.
Qué puede pasar ahora con el acuerdo comercial
El próximo movimiento dependerá del Poder Ejecutivo argentino. La Casa Rosada deberá definir cuándo remite el texto al Congreso y bajo qué estrategia intentará conseguir su aprobación.
Mientras tanto, las autoridades de ambos países continuarán evaluando los compromisos pendientes y las condiciones para una aplicación completa. La posición de Washington es explícita: el acuerdo debe ser ratificado para que las promesas de mayor intercambio comercial se transformen en medidas concretas.
La discusión legislativa será clave para determinar el alcance real del entendimiento. También permitirá conocer qué sectores podrían beneficiarse, cuáles enfrentarían una mayor competencia externa y qué condiciones deberá cumplir la Argentina para profundizar su vínculo económico con Estados Unidos.
Por ahora, el ARTI permanece firmado, pero sin efectos concretos. La atención queda puesta en la decisión de la Casa Rosada y en la capacidad del oficialismo para reunir los votos necesarios en el Congreso. El resultado podría redefinir una parte importante del comercio bilateral entre la Argentina y Estados Unidos.

















