Pepas de chocolate irresistibles: la receta casera para una merienda ideal de verano
Un clásico que nunca pasa de moda donde reemplazamos el ingrediente principal.

A la hora de encontrar opciones para la merienda del verano, las galletitas pepas son un clásico que nunca pasa de moda. En esta versión, reemplazamos el membrillo con un el centro de chocolate.
Tienen tamaño ideal para los chicos, una textura tierna y un relleno cremoso que las convierte en una excelente opción para la vianda escolar, una tarde de juegos o una merienda improvisada. Además, se preparan con ingredientes simples y se hornean en pocos minutos.
Cómo hacer pepas de chocolate
Ingredientes
- 100 g de manteca a temperatura ambiente
- 100 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 200 g de harina leudante
- 1 pizca de sal
- 100 g de chocolate semiamargo o con leche
Paso a paso
- En un bowl, batí la manteca con el azúcar hasta obtener una crema clara y suave.
- Agregá el huevo y la esencia de vainilla, y mezclá hasta integrar por completo.
- Incorporá la harina leudante y la pizca de sal de a poco, sin amasar de más, hasta formar una masa tierna. Si está muy blanda, llevala a la heladera 10–15 minutos.
- Precalentá el horno a 180 °C y cubrí una placa con papel manteca.
- Formá bolitas del tamaño de una nuez y colocalas en la placa, dejando espacio entre ellas.
- Con el dedo o el cabo de una cuchara, hacé un hueco en el centro de cada bolita.
- Horneá entre 10 y 12 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados. Retirá y dejá enfriar.
- Derretí el chocolate a baño María o en el microondas en intervalos cortos.
- Rellená los huecos con el chocolate derretido y dejá reposar hasta que solidifique. Si querés acelerar, llevá las pepas unos minutos a la heladera.
Tips extra para las galletitas
Podés reemplazar el chocolate por dulce de batata o alguna mermelada espesa, aunque la versión tradicional sigue siendo la más querida.
Para un toque más casero, algunos agregan ralladura de limón o de naranja a la masa.

La historia de la pepa
Su origen se puede rastrear hasta las llamadas thumbprint cookies o “galletitas de huella” que eran tradicionales de Escandinavia y Europa Central, donde se elaboraban con masa mantecosa y una pequeña depresión central rellena de mermelada, generalmente de frutas rojas. Estas galletitas eran típicas de las fiestas navideñas y se transmitían de familia en familia, junto a otros dulces caseros.
Con la inmigración europea hacia América en el siglo XIX y principios del XX, estas recetas viajaron en los baúles de los recién llegados, especialmente italianos, alemanes, suizos y españoles, que las adaptaron a los ingredientes locales. Así nació, en suelo argentino, una variante particular: la Pepa con dulce de membrillo, aprovechando la abundancia de esta fruta en el país.
Aunque no existe un documento que certifique la invención exacta de las Pepas tal como las conocemos, su nombre sencillo, popular y afectuoso —“Pepa”— sugiere una transformación espontánea, casera, muy al estilo de las familias argentinas que rebautizan cariñosamente todo lo que pasa por sus manos.



















