Budín de chocolate.
Budín de chocolate. Foto: Imagen generada con IA por Canal 26

No hay mejor manera de acompañar el descanso en un nuevo fin de semana largo que con algo dulce y delicioso. En ese contexto, existen gran cantidad de recetas para satisfacer al paladar, pero entre ellas hay una que se destaca: el budín de chocolate, un complemento perfecto para las meriendas durante la temporada otoñal.

La mejor manera de preparar este delicioso plato lleva un condimento presente en todas las casas: el aceite, que ayudará a que la preparación quede totalmente esponjosa. Además, sumarle una exquisita ganache de chocolate dará un toque único para disfrutar en familia, con amigos, o con tan solo la compañía de un buen mate.

Budín de chocolate. Foto: Freepik

Ingredientes para el budín de chocolate húmedo perfecto

  • 2 huevos
  • 3/4 tazas de azúcar
  • 3/4 tazas de harina común
  • 3/4 tazas de harina leudante
  • 3/4 tazas de aceite neutro (puede ser de girasol, maíz o soja)
  • 2 cucharadas de cacao amargo
  • 100 gramos de chocolate derretido
  • Medio vaso de leche
  • Chocolate picado (o chips de chocolate)

Paso a paso: cómo preparar el budín de chocolate con aceite más sencillo

  1. En un bowl, batir los huevos con el azúcar
  2. Una vez integrados, sumar la harina común y continuar batiendo
  3. Agregar el aceite, el cacao y el chocolate derretido
  4. Sumar la harina leudante, la leche y los chips de chocolate
  5. Una vez que esté todo integrado, poner la mezcla en un molde enmantecado/enharinado
  6. Cocinar en horno a 180 °C por 40 minutos

Ganache de chocolate: el baño perfecto para tu budín

El toque maestro para esta receta es un baño de ganache brillante y cremoso, ideal para coronar la obra.

La fórmula lleva 200 gramos de chocolate picado y 250 gramos de crema de leche calentada hasta justo antes de hervir. Al mezclarlo se debe dejar 3 minutos sin tocarlo, para que ambos ingredientes se unan en un baño sedoso.

Tras dejar reposar el budín bañado en la heladera por 20 minutos, la ganache adquiere una textura brillante y pegajosa, que lo hace irresistible.

De esta manera, obtendrás un budín húmedo, chocolatoso y cubierto por un glaseado decadente, ideal para disfrutar en la merienda.