Por Canal 26

La streuselkuchen, conocida como torta alemana de migas, es un clásico de las meriendas. Se caracteriza por tener una base esponjosa cubierta con streusel, una capa de miguitas dulces que al hornearse queda crocante y dorada. Lo mejor de esta receta es que se puede preparar en casa con pocos ingredientes, ideal para acompañar el mate o el café.
La palabra “streusel” significa literalmente miguitas. En la repostería alemana se utiliza para describir una cobertura desmenuzada hecha con harina, azúcar y manteca que, al cocinarse, forma pequeños trozos crocantes.

La streuselkuchen combina justamente esa cobertura con una base de torta suave y húmeda. El contraste entre la textura esponjosa del interior y el topping crujiente es lo que la convierte en una preparación tan popular.
Para un molde de aproximadamente 20 a 22 cm de diámetro o una fuente rectangular pequeña se necesitan:
La preparación se divide en dos partes: una para la cobertura de migas y otra para la masa de la base.
El Streuselkuchen surgió en regiones del este de Alemania y áreas cercanas de Europa Central, especialmente en Silesia, una región que hoy se divide entre Alemania, Polonia y República Checa.
Los primeros registros de este tipo de torta aparecen entre los siglos XVII y XVIII. En esa época era una preparación popular en panaderías rurales y hogares, porque utilizaba ingredientes simples y baratos: harina, manteca y azúcar. En Silesia, el streuselkuchen era tan típico que se servía en fiestas familiares, bodas y celebraciones religiosas.

Durante los siglos XIX y XX, con la emigración alemana hacia otros países, el Streuselkuchen se difundió ampliamente. Así, llegó a Estados Unidos, donde inspiró el famoso Coffee cake, y también se volvió común en regiones con inmigración alemana de Argentina, Brasil y Chile.
En Alemania, el Streuselkuchen suele comerse a la tarde, durante la tradición conocida como Kaffee und Kuchen, un momento social en el que se comparte café acompañado de tortas o pasteles.

Este clásico de la repostería alemana es habitual en reuniones familiares, meriendas y celebraciones, y muchas veces se prepara con frutas como manzana, cereza o ciruela colocadas sobre la masa y debajo de la capa crujiente de streusel.